11 de diciembre de 2013

JUEVES: Mamá, de grande quiero ser...

!Fantástico! maravilloso montaje a cargo de los magos del Daily, jueveros juntos y disfrazados, pero no revueltos.

Mamá...ya soy mayor, mucho, y de más mayor aún no sé qué quiero ser. La bruja de Blancanieves me gustaría, o Robin Hood o la cigarra del cuento o Lisa de los Simpsons, me gustaría...
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Me tocaba echar las tabas.
Los niños apostados en las escalinatas de la Basílica nos rodeaban, no era frecuente que yo, una niña, fuera aceptada en el juego, pero era la campeona. Gané, esta vez al sobrino del edil Pomponio.
Esperaba a que mi padre, Quinto Iustus, terminara la sesión en el juicio como abogado defensor, él también solía ganar sus pleitos.

Ufana de ser su hija, orgullosa vencedora en las tabas, me dejaba conducir a través de las tiendas del Foro, sentía la suave y tibia mano de mi padre agarrando la mía. Muchos le saludaban con respeto mientras el esclavo nos abría paso por delante. Pasadas las Idus* de junio hacía calor en Tàrraco y nos tomamos un refresco de menta. Mi padre aprovechó para comprar un ánfora de garum* y un juego de pinzas, esta noche cenaríamos caracoles marinos, adiviné por asociación, le vi depositar muchos denarios, perdí la cuenta.
En la calzada me estrujaban, por poco no me pisa uno de los ocho negros que portaban la litera donde iba la sacerdotisa de Isis. Aquella mujer exótica alargó su esbelto brazo desde las cortinillas, una pulsera en forma de cobra le sujetaba la muñeca. Sonrió a mi padre, era un hombre moreno de ojos azules, muchas mujeres le miraban queriendo besarle, eso lo notaba a pesar de ser una niña de ocho años. ¿Qué opinaría de tal seducción mi madre, su esposa, Korina?
La Servidora de Isis me dirigió una mirada oscura y húmeda, rodeaban sus párpados una línea índigo. Daba cierto miedo y a la vez atraía como todo lo extraño y prohibido. Con voz que parecía venida de las entrañas me preguntó:
_Pequeña Lucila, dime ¿qué quieres ser de mayor?-respondí sin dudar.
_”Faraona” de Egipto, como Cleopatra.
Soltó una risa juvenil y me llegó el perfume intenso, especiado, de su piel color canela.
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*Tabas: Desde la antigüedad se utilizan las tabas de algunos animales, particularmente las de las patas traseras del cordero (de unos 3x2 cm), para la práctica de diferentes juegos infantiles o de azar. Todos se basan en el lanzamiento de la taba a modo de dado*-Idus: El quince de cada mes-*Garum: Condimento a base de pescados, vino y otros ingredientes en maceración, el mejor era muy costoso.
Escultura; niña jugando a las tabas, época Augusto, s I d.C. 
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De mayores quieren ser...respuestas en THE DAILY PLANET, dicharacheros y ocurrentes reporteros de los jueves blogueros.

39 comentarios:

Mar dijo...

Me gustó este jueves tuyo también. Tienes la capacidad (invcreíble!) de conseguir que lea textos con personajes historíco-mitológicos, situados en una época misteriosa para mí(que no sé nada). Sabes hacer lo que yo no sé... transcender esta época, nuestro ahora e irte muy para atrás... Describes muy bien... Huelo esos aromas que mencionas, veo el brillo de sas pieles que destacas, siento ese roce... Te envidio sí ( y puñeta con la envidia sana! jajaja) Bella Natali, a tus pies me postro. Algún día, cuando sea mayor, quiero escribir lo mío con lo que tienes tú y me falta ;) Petonets de nena-dona-HEMBRA

Montserrat Sala dijo...

Molt ben escenificat, Natalia. Però com diría la meua mare: "tu no et moques amb mitja màniga, eh?"que vol dir que, que no et confomes amb poca cosa.I jo crec que tens moltes qualitats per puguer una Cleopatra moderna, o el que et proposis.
una forta abraçada.

Fibo Fibo dijo...

Hermoso collage encabeza tu relato...felicito al autor.

Cómo siempre nos traslada a ese mundo tan apasionante del que eres una experta, ilustrándonos. (al menos a mi)

¡Cuantos sueños y decepciones se han quedado atrás!

Un besote preciosa.

LAO Paunero dijo...

Muy bueno e imaginativo tu relato Natàlia. Sabes que en Argentina desde antaño los hombres de campo juegan a las tabas .... (de animal vacuno) ¡saludos!

balamgo dijo...

Espléndido y ameno relato.
Abrazos.

Lucia M.Escribano dijo...

Como Cleopatra, seguro que hubieras sido, si llegas a nacer en aquella época tan bella de Egipto. Tienes sabiduría, corazón, arrojo, voluntad, serás lo que elijas ser, los sueños dejan de serlo cuando nos empeñamos en realizarlos...y convertirlos en realidad. Total.. tiempo es el que nos sobra.
De niña, en mi barrio también jugábamos a las tabas, se jugaba con seis, se las pedíamos al carnicero, las poníamos en el alfeizar de la ventana a secar, después rascábamos los restos hasta dejarlas lisas y suaves al tacto.
pasábamos horas jugando a ese divertido juego...Gracias por hacerme recordar aquellos días.
Besos alegres amiga

Sindel dijo...

Me gusta viajar de tu mano por ese mundo maravilloso y enigmático. A mí también me hubiese encantado ser parte de él, es un sueño o una fantasía que siempre tuve.
Un beso.

rodolfo dijo...

seguro que hacía acericos para alfiles de cabezas de colores, o pitos con los huesos de los albaricoques, o cuadrigas con las cajas de cartón de las abarcas

Tracy dijo...

Hoy te has lucido con la entrada, me has transportado a la época romana sin moverme de casa, anda que no he jugado yo a las tabas...
Una ambientación tan perfecta que me ha costado trabajo salirme de ella y teclear el ordenador.

mariajesusparadela dijo...

Mal fin tendría...

Fabián Madrid dijo...

Muy bonita la historia. Incluso con el miedo a la sacerdotisa.
Un beso.

Valaf dijo...

Y es que a mi me encanta la creatividad y la imaginación. Fíjate cómo se puede seguir un tema propuesto desde el otro lado del Mississipi, bueno, del Tiber.

Un beso

censurasigloXXI dijo...

La faraona llegó a ser y al fallecer, su nombre borraron de las piedras, al igual que su línea índigo, desapareció de la historia.

Beset i cafenet.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Que intrigante historia. Interesante la Servidora de Isis.

También el collage. Con la participación de Mara Laira. Gracias a los creadores del collague.

Carmen Andújar dijo...

¿Y por qué no? Faraona, no era tonta la niña, no señor. Por pedir que no quede.
Un petó

Leonor dijo...

Me has trasladado al foro y las calzadas de piedra, he visto las columnas bajos las cuales estaban sentados los críos jugandos a las tabas y ese bullicio de gentes en hora punta romana. Al hablar del garum me has recordado las visitas que me gusta hacer a Baelo Claudia, donde se puede ver el lugar donde se hacía esa delicia.
Graciosa la chiquilla que quería ser faraona.

Besos

Pepe dijo...

Mientras leía tu relato, ese aderezo, el garum, me remontaba a Baelo Claudia, también al faro de Torrox, donde quedan vestigios de esa industria. Y otra anécdota. En una entrevista de trabajo, el director me preguntó sobre mis pretensiones en la empresa. Yo le dije: llegar a ocupar el sitio donde está usted. Algo parecido a lo que le dijo tu pequeña protagonista a la sacerdotisa de Isis. Lógicamente, ni siquiera me llamaron.
Hermosa historia, magníficamente bien ambientada.
Un abrazo.

landa rodriguez fida dijo...

Creo que como Blancanieves o Lisa de los Simson estarías muy bien
Yolanda

Juan L. Trujillo dijo...

Un dechado de buena literatura e imaginación.
Brillante.
Un abrazo.

miquel zueras dijo...

Esa escena tendría que haber sido rodada por el Fellini de "El Satiricon". Me encantan las tabas, esos antepasados de los dados. Yo que hago timbas de póker un sábado al mes me encantaría una timba con tabas, odaliscas y mucha hidromiel.
Perons. Borgo.

Dorotea dijo...

No te has quedado corta en la respuesta... nada menos que faraona ¡Qué humildes parecen en comparación otros sueños de este jueves, y qué denso ambiente creas en pocas línea!
Un abrazo.

Mari Carmen Polo dijo...

Qué precioso relato, Natalí, es como si estuviera allí también, viendo a aquella nena que quería ser Faraona. Realmente hermoso :)

Un abrazo y buen fin de semana.

Neogéminis dijo...

La belleza el lujo y el poder desde siempre han resultado atractivos para los soñadores...pobre niña, no sabía que el hecho de ser "faraona" implicaba además de lo que ella imaginaba, también terribles riesgos...vivir rodeada de celos envidias y conspiraciones...mmmmmmmm...seguro que Cleopatra, de niña, soñaba con ser otra cosa!
=)

Lola Polo dijo...

Preciosoo. Dime que forma parte de un libro, que quiero leerlo.

Un beso

Lola

Charo dijo...

Pues vaya con la niña! Quería se Cleopatra nada menos!Me ha maravillado el relato y me he sentido transportada a esa ciudad y ese mercado que tan bien has descrito.
Un beso

G a b y* dijo...

Qué gran historia, montada en época y lugar... y un deseo, de esos que se me suben al antojo sin vacilar.
Sí... arquéologa no pude ser, obviamente menos reina de Egipto, pero concuerdo con la niña, no hubiera estado nada mal!
Besos y mil gracias por tus palabras Natalia!
Gaby*

Lucrezia García Mameghani dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lucrezia García Mameghani dijo...

Querida amiga, durante las magníficas lineas que escribes he vivido dentro del cuerpo de la pequeña Lucila, observando y sintiendo la vida como ella misma. ¡Me ha encantado! ¡Aquí me tienes, de fiel seguidora! Un abrazo y gracias por compartir mi bella aflicción (o mi libro, para el caso es lo mismo.) Besos!

Maria Jose Moreno dijo...

Picaba alto la pequeña Lucila, pero llevaba razón si podía aspirar a lo más porque quedarse con menos, me has retrotraído a años anteriores en los que estos personajes poblaban nuestros jueves. Excelentes tus letras, como siempre. Un beso

Loquita Diplomada dijo...

Me gustan los relatos que transcurren en épocas antiguas, como este que compartes. Cada detalle sirve para transldarnos en el tiempo e imaginarnos inmersos en el lugar.
Grande el deseo de la niña, así como su admiración hacia Cleopatra.
Un beso!

Toni dijo...

Ser cigarra también quisiera yo, sobretodo los lunes. jajaja

Tierno relato, Natalia, con un final sin complejos, de pura infancia.

Besos!

Myriam dijo...

Lucila, una niña entrañable y muy despierta...

Besos, Natali

Myriam dijo...

(Me emocionó tu comentario en casa, que bueno, gracias, gracias!!!)

San dijo...

Niña decidida y con las ideas claras, ya se podía prever siendo una chica jugando y ganando a las Tabas. Una delicia de texto Nátalia.
Un beso.

Alfredo dijo...

La niña Natalia, sin remilgos, sin límites. Con una visión que trasciende los años y nos viste a todos con túnicas y alpargatas de piel flor.
Excelente salto en el tiempo con estilo de lo más actual.
Besos

Clara dijo...

He jugado a las tabas, nunca fuí campeona pues jugué esporadicaménte estíos en el pueblo castellano de mi madre.
Que inquietud!, querer ser Faraona.
¿Dónde esta escrito que una ganadora a las tabas no pueda serlo?, todo es ponerse ¿o no?.
Precioso cuento Nat
Besitos

casss dijo...

Yo te coronaría "La Imbatible"!!!

Un placer montarnos a la espalda la historia, y disfrutar de estos relatos que tan bien ambientas.

(Acá en el medio rural alguna vez vi jugar a las tabas...)

besos mil!

Alicia Gonzàlez dijo...

Me encanta tu facilidad para trasladarnos a mundos imaginarios, y mostrarnos esos personajes de esa portentosa imaginación. Un besote

emejota dijo...

Huy, llego tan tarde que ya te han dicho lo que me hubiera gustado decirte. Vale, sea pues, me conformaré con agradecerte en el alma que sacaras las "tabas" a relucir. ¿Hace una partidita? Besos y felices días.