14 de junio de 2011

Pinacoteca de Tèsalo, comentar una imagen: LA MÁSCARA

Foto que tomé en Tàrraco Viva, 2009.



Llevas la cabeza en la mano, de hierro, impasible. Y en la cabeza verdadera ¿qué ideas te bullen soldado?


La mano de ella, se acerca, le toca la muñeca:
_Quédate a mi lado, no quiero héroe, quiero al joven que amo, vivo. ¡Arroja esa máscara!


Las tubas, las consignas, el olor a cuero, a hierro, se lo llevan al galope para encontrarse con otra Dama, su cabeza blanca, pelada.
__________
Donde Tèsalo Pinacoteca, más imágenes para comentar: http://tesaloespaciosegundo.blogspot.com/

13 comentarios:

Fibonacci dijo...

Durante muchos años he llevado la mía,¿y quien no? resulta complicado saber dónde acaba ella y empieza la persona, se confunden tanto que se mezclan y resulta imposible separarlas. A veces tienes conversaciones con personas que hacen que te des cuenta de que la llevas puesta, otras veces te decepcionan y piensas que nunca se han molestado en ver otra cosa que no sea una enorme máscara sobre tu cara. Cuando alguien se sincera contigo o te dice las cosas a las bravas en una discusión acalorada, cuando alguien hace un comentario que te descoloca o simplemente te mira con incomprensión, descubres con perplejidad que el concepto que tú tienes de ti es muy distinto del que tienen los demás, descubres las múltiples interpretaciones de la intencionalidad, y descubres que los colores que habías utilizado para pintar tu máscara se ven de una forma muy distinta a como tu pensabas.
Un besote bella Nátalia

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

No perdamos de vista que máscara en Latín es persona.

Si nos atenemos a la etimología de la palabra, va a resultar que ninguno somos lo que aparentamos, lo que somos po dentro, sino que lo que los demás ven de nosotros es una imagen creada ad hoc por nosotros.

Resumiendo: que nadie es lo que creemos que es.

Te envío un gran abrazo, amiga Natàlia.

Antonio

Cornelivs dijo...

Me gusta.

Al fin y al cabo, ¿que es la vida, amiga Natalia, sino un eterno baile de máscaras? Todos representan su papel, y al final de la función...todos ( y todas las máscaras ) van al mismo sitio.

Un enorme abrazo.

Alfredo dijo...

Por un momento he recordado aquellos versos que decían: polvo, sudor y hierro, el Cid cabalga.

Un abrazo!!

María dijo...

Hay máscaras que cubren los rostros y el interior de las almas.

Un beso.

PD.- Soy María de "Mi pluma de cristal", lo que pasa que cambié la carita azul por mis propios ojos.

SUSANA dijo...

Máscaras que ocultan, defienden, ponen distancia. Máscaras que anuncian los tambores de la guerra, máscaras que presagian lágrimas o vítores. Máscaras que juegan a las intrigas, máscaras que invitan al carnaval de la vida.
¿qué ideas te bullen soldado? ¿acaso estás invocando los dioses? ¿memorizando el rostro de tu amada? Qué trabajo tan inspirador el tuyo Querida Natáli! Un abrazo de lo más fuerte Amiga!

PACO HIDALGO dijo...

Es cierto, como dice don Antonio, que máscara en latín es persona; y muchas veces buscamos en las máscaras nuestro auténtico yo, ese yo que no nos atrevemos a sacar y que ocultamos tras nuestra presencia normalizada; pero sí, hay que quitarse la careta y pasearse a cara descubierta. Un abrazo.

Verónica dijo...

Nadie duerme con la más cara quitada, ni vive sin ella. La máscara puede cambiar, eso sí, de tamaño, grosor e incluso tener cierta transparencia. Pero todos, todos, toooooodooooos la llevamos puesta hasta en casa y, si mucho me apuras, para nosotros mismos de tanto en tanto. Conocerse es temerse, amiga.

Myriam dijo...

Muy buena recreeación de la imagen.

Disuclpa mi tardanza en venir a visitarte, acabo de regresar de Colombia del entierro de mi padre.

Que tengas una buena semana, besos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

No recuerdo dónde puse la mía.

Mari Carmen dijo...

Para muchos la llamada de la guerra es más fuerte que el lamento de la amada. Por eso dejan de lado los requerimientos dulces y marchan en pos de la gloria, o de la muerte.

Un abrazo

ANTIQVA dijo...

Es dificil ser siempre... Es dificil no usar de las mascaras en algun momento. Quizas es que la propia vida no es sino una inmensa mascarada...

Un abrazo,amiga

elena clásica dijo...

Dos ideas: el juego de máscara y persona como apunta Antonio Martín Ortiz, la vida es un teatro y todos interpretamos papeles, pero después nos olvidamos del juego ¿sí?, ¿cuántas máscaras luciremos? ¿cuántas queremos o necesitamos lucir?

Otra idea: ¡antibelicismo! ¡Bien! Horror de guerras y de cabezas cortadas de un alma joven, y cuerpo sediente de amor.

Besazos.