27 de junio de 2011

Este jueves un relato: ¿Intolerancia? al descubierto...

Me habéis pillado muchos y muchas !Salve! ha sido un divertido juego y a una se la ve venir de lejos.

1916: Intolerancia

En la penumbra la mano mece la cuna, la voz canta una nana y los ojos de esta madre no ven las imágenes mudas, borrosas, blancas y negras, proyectando escenarios de cartón piedra; delirantes y desmesurados.

El niño que duerme sosegado en la cuna podría ser Baltasar de Babilonia muerto por una disputa entre dioses, o Cristo en la cruz, o el obrero en huelga asesinado por los esbirros, o el hugonote despedazado que muestran las pantallas.
No miente el celuloide rancio, porque cerca de la cuna se repite el horror de siempre, ahora llámalo; Gran Guerra.

¡Chhist! Silencio, al niño aún no lo despierta el futuro. Que duerma, que no lo devore todavía el monstruo intolerable.


Canta la madre:
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú satisfecho.


No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.
________________
Fragmento poema de Miguel Hernández: "Nanas de la cebolla"

21 comentarios:

Mar dijo...

Precioso, mi bella Natali. Intolerable, sí, el horror de una guerra... cuántas madres habrá arrastrando hoy a su niño en brazos, escapando del horror.
Un petó reina, que los dioeses nos protejan.

Pepe dijo...

He estado fuera este fin de semana, sin posibilidad de acceso a internet, pero te confieso que tu relato tenía para mí una clara autoría. Tal vez fuera por la referencia a Baltasar de Babilonia o por la alusiva a los hugonotes.
Un abrazo.

Juan Carlos dijo...

Bonito relato, tu autoría estaba clara por tema, redacción, referencias y adjuetivos. Si te digo la verdad, leer celuloide rancio me eliminó cualquier duda.
No es tolerable la guerra.
Besos amiga.

Verónica dijo...

Fuera de contexto... no me derrumbo porque prefiero no sentir. Creo que algún día ésta será mi máxima.

Besito.

yonky dijo...

Cuantos abran sido carne de cañon para semejante mostruosidad.Y quien mas lo sufre,son las que lo llevaron en sus entrañas.

cariñitos Natali

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Qué gran poema es el de Miguel Hernández.

Mari Carmen dijo...

Guerras... Un día, caminando por no recuerdo qué ciudad de Francia, vi el monumento a los soldados muertos en la guerra, la primera: tenían, la inmensa mayoría, entre 18 y 20 años. Y eran miles, y miles... ¡Qué desastre!

Un bello texto para tanto horror.

Un abrazo

Isabel Romana dijo...

Hermoso recuerdo a Miguel Hernández, que escribió esas nanas dedicadas a su hijo ya en la cárcel de Alicante. Y muy conmovedor esa imagen de las madres que criamos a nuestros hijos para el amor y la vida, y no para las masacres. Ese es un grito que ya lanzaban las madres romanas. Precioso, querida amiga.

Neogeminis dijo...

Natalia, tu estilo ya me resulta inconfundible! jejejee de ahí que te haya captado de inmediato! ajjajaa

Un abrazo y nos vemos con la próxima propuesta.

CAS dijo...

Una mujer inconfundible. Eres tú, de pe a pa.
Un besote, salve Natalí!!!

CAS dijo...

NO TE DERRUMBES
NO SEPAS LO QUE PASA
NI LO QUE OCURRRE...

Manuel dijo...

Me causa extrañeza cuando oigo o leo Gran Guerra. ¿Hay alguna guerra pequeña?, que se lo pregunten a las madres que ven morir a sus hijos si ha sido en una guerra grande o pequeña....
Un beso, Natalí

SUSANA dijo...

He sabido del juego y no dudo que te han “pillado”! Este niño dormido, al que aún no “despierta” el futuro, debiera ser un estandarte para la Paz, pegado en la frente de aquellos que dan de comer a la Intolerancia.
El “Gran Monstruo”, siempre con apetito, se alimenta de lo grande, pero también y sobre todo, de los “pequeños” gestos de intolerancia, esos que suman y construyen guerras. Magnífico trabajo Natàli! Besos guapa!

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Contundente denuncia de la intolerancia y todo lo que ella conlleva. Después de lo escrito por Isabel Romana, sólo me queda sumarme a lo que ella ha dicho y admirar sus amplios conocimientos... en todo.

Un abrazo,

Antoniop

Verónica dijo...

Sí, era reconocible el asunto por agunos datos... algunos tenéis una forma muy reconocible de escritura, otros ni de coña (perdón)!!!

Muy bueno.
Bravo, amiga templà!

besito.

San dijo...

Sello made in Nátali, como siempre maravillosa,
Intolerables luchas guerras, futuros inciertos.
Un abrazo.

Matices dijo...

Natalí, pocas dudas tuve, no sé, tal vez Babilonia o la nana, me pareció muy tuyo. Hemos echado un rato divertido y ameno.

Las guerras sean del tipo que sean siempre son intolerables. Bonita nana..

Un beso

Pepi dijo...

En este mundo hay muchas cosas intolerables, y desde luego la guerra es una de ellas, no puedo comprender que aún existan a estas alturas.
Precioso fragmento el de la Nana de las cebollas.
Un abrazo.

Alfredo dijo...

Griffith fue uno de esos grandes pioneros del cine, padre, entre otras cosas del montaje paralelo. Lástima que dejara que sus ideas racistas se manifestaran en sus películas.

Un beso!!

ANTIQVA dijo...

Ay, las guerras... Y lo peor es que siguen, inagotables, sin desalentarse jamas... Ellas son siempre las vencedoras... Todos los perdedores...

Intolerencia: jamas vi esa pelicula entera... Hoy creo que ni siquiera le sonara su titulo a la gente, salvo los muy cinefilos...

Un abrazo, amiga

elena clásica dijo...

"Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes."
También el gigante, Miguel Hernández.

Tristes niños nacidos en las guerras,
tristes, tristes.

Qué mundo, no lo mejoramos, como no sea con tus escritos, no sé, no sé....

Besazos.