31 de octubre de 2013

HALLOBLOGWEEN de muerte

Por quinta vez nos convoca TERESA a su hallobloween, cinco años temblando y esta vez hasta la muerte. Es un tema "ineludible" que inspira mucho, las neuronas y los físicos miedos. Hasta que nos de el cuerpo, démosle a la tecla. 
He inventado dos cuentos que pueden leerse separados o juntos, al gusto. 
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"dónde lánguidas flores en sus ataúdes de cristal
exhalan su suspiro postrero"

1- !No vale! eso  lo escribió Baudelaire, se recriminaba entre trago y humo, el escritor de terrores. Estaba harto de telarañas, de puertas chirriantes, brumas y lunas, bosques siniestros, colmillos, muertos vivientes, lápidas, adolescentes degollados que daban más de sí en el papel de asesinos...aquello de la ingenuidad malvada. El caso es que se repetía como el ajo que jamás hauyentó ni a un vampiro. 

No salía. Encargaba pizzas y acababa pringoso de mozzarella hasta el pelo, un asco. Barba de siete días, apestando a tigre de bengala en este cubículo oscuro, salvo la luz de la pantalla.
¿Desde cuándo no veía a su hija? Pasó del turno la semana pasada ¿la anterior también? Su ex estaría tramitando que le retiraran la custodia pactada. Mejor, la niña lo desconcentraba; que si zoo, que si cine estúpido para críos y las insufribles palomitas, menú de hamburguesas detestables. Luego era imposible sentarse a escribir, veía caballitos montados por payasos homicidas. !Buena idea para un relato! Meditó, pero ya está muy vista. Desengañado, borracho, se hechó en la cama, las sábanas sucias casi le provocaron arcadas. Quedó dormido con la mano derecha colgando que rozaba la moqueta, entre sueños creyó tocar una cucaracha.

2-Cayó al suelo. 
Una fuerza le arrastraba, sería el efecto de la resaca, pensó riéndose, pues experimentaba la típica escena del horror bajo la cama. Un pozo negro, rodar lo mismo que Alicia, dando tumbos. La energía que lo impulsaba era una manita fría y blanca. Luego quietud, una sala en penumbra y la luz que venía esquinada, vaporosa. 

Ella, rosa negra entre los pechos blancos, medias de seda negra, mantilla negra, calzaba talones rojos, altos, las uñas larguísimas blancas y ¡ocho brazos! Más que la diosa Kali. La niña se cobijó en el regazo de la mujer, las conocía.
__Esto no es un sueño. Me ves de viuda negra porque estás muerto en la asquerosa cama, te dio el infarto. Lástima, se acabaron los argumentos, ni falta que te hacen, cadáver.
__¿Y el túnel con el resplandor?-se quejaba.
__No sirves ni para inventar tu própio infierno-respondía su hija.
Fundido perpétuo.

NOTA: Como estaré en transito (nada lúgubre, de viaje) procuraré leeros poco a poco del domingo en adelante.

36 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Al final su hija era terrible, complice de la pálida vencedora. Al menos, es la visión del protagonista.

Fibo Fibo dijo...

No se porque me ha venido a la mente la película "El gran pecador" interpretada por Gregory Peck.

Una muerte trágica y más si cabe sin ver esa famosa luz al fondo del túnel.

Los remordimientos de conciencia y ese diablillo, (no angelito) me ha puesto las carnes como escarpia, imaginándome como le susurra a la oreja reprochándole lo mal padre que ha sido.

Por desgracia en esta época que corre, muchos padres está abocados a esas separaciones sin ser gusto de ellos,

Me ha gustado como siempre que escribes, eres magnifica en cualquier palo que tocas.

Un besote preciosa y linda NATALIA.

ANTIQVA dijo...

Pobre muerto, que ya no sirve para nada...

Amiga, a mi estas cosas de los haloguens como que me llegan tarde... Como que no son de mi mundo...

Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Todo un género este de la muerte...
Que el tránsito sea breve...
Besos.

mariajesusparadela dijo...

Bien venida a la tierra en que no solamente no copiamos a América, sino que ellos nos copian a nosotros: La Santa Compaña y la estadea te ayudarán a pasar un buen día de difuntos...
Y el Tenorio.

censurasigloXXI dijo...

Es que la muerte te deja para el arrastre, chica. Jajajaja!

Un beset, templà!

Juan L. Trujillo dijo...

Este genero de la muerte no es el que mas me seduce. Yo siempre apuesto por la vida.
Buen relato.
Un abrazo.

Clara dijo...

Pues a mi no me han parecido tetricos tus cuentos, mas bien me han hecho sonreir. Trasladar a Baudelaire a un escenario como el nuestro, es todo un descubrimiento.
Buen finde, y besitos Nat

Carmen Andújar dijo...

Los dos están muy bien. El primero, el escritor obsesionado, que no le sale nada y no piensa en otra cosa ni se preocupa por nada. Es muy visual.
El segundo tiene aquella visión tétrica, macabra y desesperanzada. También muy visual.
Un petó

LAO Paunero dijo...

Muy buenos relatos Natalía...me divertí....

Loquita Diplomada dijo...

Obsesionarse tanto con la escritura puede traer consecuencias fatales.
Aparentemente al escritor había quedado vacío de sentimientos, no tanto de inspiración.
Me gustó mucho como lo contaste.
Besos, Jime

Dorotea dijo...

¿Nadie se apiada del escritor en plena crisis afectiva y creativa? Espero que allá donde esté le acompañen las musas. Un abrazo.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Yo sí me apiado del escritor. Entiendo lo de sus crisis de inspiración y afectivas. Creo que lo dejaron solo. Creo que su ex lo fue alejando de su hija, por eso no la entiende. Y sospecho que tiene maldad, al punto de convertirse en algo terrible para el escritor.
Espero que las musas lo encuentren. Se lo deben por no haberlo ayudado.

rodolfo dijo...

En el fondo qué mejor testimonio de la vida es la muerte?

Susana Peiro dijo...

Cuento 1: ¡Ahhhhhh, el escritor de terrores es de terror! ¡Desde aquí se huele la pestilencia! Cielito mío ¿probó con bañarse y bañar esa pocilga? ¿no? He allí la respuesta a sus preguntas y pesares: las Musas huyeron despavoridas, porque, permítame decirle, serán muy deidades pero son femeninas y ¡tienen nariz! Saludos a su cucaracha.

Cuento 2: ¡Maestra! Me encantó ese final (Esta muchacha de la rosa negra debe ser prima-hermana de mi Gunnes) :)

Besote y happy Halloblogween!

G a b y* dijo...

Los relatos encajan a la perfección uno con otro... te soy sincera, con el asco que le tengo a las cucarachas, prefiero encontrarme a la dama del segundo, más allá que no se ve nada amigable.
Hay veces, que los escritores en su afán productivo y búsqueda de inspiración, convierten su vida en algo más tétrico que la trama de un cuento de horror. Por cierto, a tí, nada de eso te pasa, la inspiración está intacta y la calidad narrativa salta a la vista.
Besos!
Gaby*

Sindel dijo...

La primer parte la leí sintiendo y viendo cada una de las imágenes que describis, la segunda parte me dio escalofríos. Qué buena historia has creado Natalia, no solo de suspenso, está lleno de muchas realidades y oscuridades por las que transitan los seres humanos.
Aplausos!!!
Un beso.

San dijo...

Espeluznante la "nena" y triste final de tinieblas, ni la luz al final del camino,tuvo para expiar sus culpas.
Nátali que riqueza hija, que riqueza.
Un abrazo.

Pepe dijo...

Genial como siempre, Nátali. Una especie de humor satírico se respira en todo el desarrollo de tus dos relatos. A veces para provocar terror y asco, bastan unas sábanas sucias, un riesgo de arcadas y una cucaracha.
En cuanto a la espectral aparición de la viuda, con la vestimenta propia de un cuento de terror y la niña acurrucada en su regazo, una auténtica pesadilla para el que fuera un escritor fustrado. Ni siquiera un poco de luz le era dada en su viaje a los infiernos.
Me han gustado mucho.
Un abrazo.

Alicia Uriarte dijo...

Tras la lectura de ambos textos yo destacaría la descripción del escenario sobre la trama en sí. Acaso todo tan sórdido que ni siquiera se permite el regalo de un pequeño haz de luz.
Enhorabuena.

Teresa Oteo dijo...

Pues yo los he visto como una continuación, cae de la cama al suelo y comienza la segunda parte cuando la niña lo termina arrojando a la muerte sin túnel, ni luz ni nada... qué pena!!
Un beso, diosa andorrana!!

Alfredo dijo...

La certeza del final nos ayuda a exprimir todo lo que se pueda el momento fugaz de nuestro paso por la vida.

Un abrazo y feliz vuelta a casa!!

María José Aguilar Rueda dijo...

Pareciera que ni la muerte misma lo hiciera sentir ya nada. Por cierto, gran atuendo el que lleva ella.

Un abrazo.

Valaf dijo...

Yo creo que aquí le pega el femenino de "cría cuervos".

Un beso

Toni dijo...

El final es terrorífico de veras, Nàtali, este "No sirves ni para..." mata.

Besos y feliz viaje!

Maribel Romero dijo...

Jajaja... Me encantan tus relatos. Les imprimes siempre esa chispa de humor que convierte al terror en algo menos terrorifico. Pasar por aquí en Halloblogween es un lujo.

Un saludo.

Lucia M.Escribano dijo...

Esa suciedad, ese abandono que rodea al escritor.¡ es terrible!
Dicen que según llevas de limpia tu camisa...a si de ordenada esta tu cabeza.
La muerte del segundo, sin túnel, ni luz, para mi es buena porque...¡Cuidado con la luz que se ve al final de un túnel! puede ser la de un tren que te arrolla de frente y te manda a los infiernos.
Como siempre preciosa Natália, es una delicia leerte.
Besos agradecidos, hoy sintió mi piel, y sintió mi alma contigo.

Leonor dijo...

Siempre perfecta tu escritura y más aún tu imaginación. Es un magnífico relato con todos los ingredientes para la ocasión. Ese escritor sin inspiración, egoistamente solitario, despreocupado...he imaginado el entorno mugriento. No ha sabido ni ir al encuentro de la muerte.

Besos

José Antonio López Rastoll dijo...

Los bloqueos de escritor hay que tomárselos con más calma. Muy divertido.

Un abrazo.

Auxi González dijo...

Qué terrible don el del escritor cuando las musas lo abandonan y que terrible el egoismo y la vanidad del artista...

Intentaremos recordarlo para no acabar como tu anti-protagonista ;)

Fabián Madrid dijo...

Demasiada crueldad hasta para ese muerto.
Un beso.

Juan Carlos dijo...

Fundido perpetuo. Buen final.
Lo que me deja triste es ese final del escritor de terror, pobre, a lo mejor podría crear una buena historia ... con mirarse a sí mismo lo lograría, porque vaya como le has descrito ...
Besos, amiga.

Mad El Mago dijo...

Miedo da que existan tipos así, tan pobres de espíritu que no sepan más que mirar su ombligo... Cuando despierte de su sueño narcisista, se habrá dado cuenta que lo hace para morir y que no hay vuelta atrás, solo, sin haber hecho nada por nadie y creyendo ser un genio, cuando la genialidad estaba en haber disfrutado de su hija.
Buen relato Natalí.

Myriam dijo...

Me gustó más el primer relato. Eso de repetir como el ajo, no ahuyentar ni a los vampiros y despertarse pringoso de queso....

Estoy de regreso de mi largo viaje, Natali, espero que no te hayas olvidado de mi, y que te haya ido bien en tu viaje, Buen regreso. Besos

Charo dijo...

Yo he leído los dos relatos como si fueran uno y me parece que encajan perfectamente.Como siempre, lo describes todo a la perfección. Lo que no me ha gustado,es que no le hayas dejado ver el túnel con el resplandor...pobrecito!
Un beso

Teresa Cameselle dijo...

Un proyecto de escritor que es incapaz de disfrutar de la sana felicidad de su hija, volviéndose niño a su lado, no sirve, no, ni para inventar su propio infierno. Qué gran final.
Gracias, queridísima Natalia, por participar en el Halloblogween ¡¡