29 de mayo de 2013

Este jueves: CIUDADES DE UTOPÍA

Echó un vistazo desde el farol de la esquina como torcido y blando, farol de dibujo.
Sudaba el empedrado, ni rastro de baldosas amarillas o de cristaleras esmeraldas, todo gandul bajo la lluvia nocturna. 
La rubia del bolso cantando por lo bajinis, daba tumbos, mala pata, se le metieron los talones en la reja de una alcantarilla. Desde la acera de enfrente el pendejo disparó la colilla apurada al máximo y le dio a una mariposa nocturna, despistada en primer plano. Los habituales de siempre sin olvidar a la rata.
Mortecinos cines de barrio anunciaban pelis caducadas, en los escaparates ofrecían cotillas y refajos, los helados se vendían al corte o en cucurucho, vainilla o chocolate, pero a esta hora ni un carrito italiano. Tras los cristales de alegres ventanales alguna fumaba esperando, punto y aparte. 

Cada media llevaba raya y malla hasta el vértigo sinuoso, escalaba muslos. Las gabardinas y cazadoras solapas arriba ocultaban perfiles varoniles trazados como con hoja de afeitar, gorra o flexible de fieltro hasta las cejas. El poli vigilaba porra en ristre ¿o era el sereno con las llaves cantarinas y el chuzo?
"Ya no se estilan, tal vez un poco en los cómics del género, poco" ironizó. Bocadillos, onomatopeyas, gruñidos.

Echó otro vistazo panorámico, afinó a contrapicado, en lo alto estaba la luna púdica e impúdica según la taparan o destaparan las nubes, parecía borracha. Ella, la luna, sonrió al gato negro que rastreaba los desperdicios, antes de que llegaran los basureros achispados a base de carajillos para aguantar la noche fría, diseñada con tintas planas y manchas de aguada, entre grises y azules.
Inventó el olor a humedad vieja y a puerto cercano, el eco de una rumba y el de una milonga rodando calles en pendiente, parejas furtivas, tratos, broncas, el escenario adecuado y el Cabriolet metalizado de colección, chulesco, se desliza al ralentí, volante tono marfil, en los labios sujeto el puro habano.

Un destello venido del ventanal le hirió el ojo derecho, suspiró apurando el vaso como si aquella última gota ahuyentara el sueño que le cerraba los párpados. El cenicero rebosaba, la mano le dolía de tanto manejar el estilete  sobre la tableta digital, la pantalla era una tortura insaciable, así que liquidó el programa de un golpe de tecla infalible cual disparo Winchester a lo John Wayne. 
Con las manos en el cogote y recostado en la poltrona giratoria comprobó que debería afeitarse cantando bajo la ducha. Dos minutos después se relamía al recargar la cafetera !hum!  ese aroma, ese sabor en la lengua de trapo le recordaba al Marlowe de Elliot Gould aprovechando el "marro" del café lo menos tres veces, y de desayuno comida enlatada para gatos. El adiós largo a una velada espesa, gajes del oficio.
                                                                          

"Otra noche en blanco y acuarela"  Observaba las viñetas antes de guardarlas en la carpeta del escritorio, luego enviaría el encargo, ipso facto el mail y a cobrar en 90 días !con suerte!
Pensó que la próxima noche, para cambiar de registro, inventaría una ciudad donde paseara el hombre de latón, el león cobarde, el espantapájaros y Doroty con sus zapatitos rojos.  Con el cepillo de dientes mordido en la boca rebosante de dentífrico, alerta al zumbido de la cafetera, se avisó de que ya estaba inventada filmada y dibujada.  Y "nunca jamás" y "la ciudad y los perros" y "Metrópolis, Arkham, Gotham City, Dokville y Dark city, Tombstone, Xanadú, Dublineses", hasta "la leyenda de la ciudad sin nombre".                            
La próxima historieta pasaría en otro planeta...muy visto...en el campo, demasiado bucólico para su paladar, en una playa...¿isla misteriosa? ¿los mares del sur? Bora-Bora, !ni hablar! 
La próxima ciudad que dibujara no tendría ni calles ni gente, sería la utopía de la ciudad imposible, pantalla en blanco.    
Utópico ciudadano  GUS y demás utopistas, no autopistas. 

35 comentarios:

Alfredo Cot dijo...

Brillante texto. Un paseo por guiones adaptados en blanco y negro, con el deseo de inventar la casa del color.
Puertos, valles, callejones sin salida, ley seca y de la mojada. Chicos buenos y buenas chicas, todo un Cómic en busca de la ciudad utópica.

Un paseo estimulante.
Besos

RECOMENZAR dijo...

Natalia querida

RECOMENZAR dijo...

escribis magicamente
tenes la magia de las letras dentro tuyo

Alson dijo...

He cruzado la calle con premura, intentando no levantar sospechas para asomarme a la hoja en blanco...

Charo dijo...

Muy bien recreados los ambientes de tu relato. Me ha encantado.
Un beso

Cecy dijo...

Me he sentido en medio del largometraje, he visto tantas sobras en los blancos y negros, hasta que a alguien se le ocurrió dar color. Aunque no voy a negar, que me puse los patines para escuchar la música y bailar y rato. Pero es manera de tango que se cuela por los costados hasta el frente y cruzar sin molestar al gato, me ha hechizado, entonces querida Nati, Gracias por la magia...

Un abrazo :)

Clara dijo...

Que maravilla Nat. Hubiera seguido leyendo horas y horas, recreándome en esos callejones llenos de personajes conocidos y de con carteles de neón parpadeando a la puerta de moteles cochambrosos.
Como me gusta como escribes.
Besos, cuidaté

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Gran historia, interesante homenaje al desafio creativo de una historieta.

Isabel Barceló Chico dijo...

Las ciudades se están convirtiendo en el escenario tétrico que dibujas al principio, donde todo dolor es posible, donde todo huele y sabe a viejo, a gastado, a oscuro. Prefiero, con mucho, esa ciudad donde se canta sobre el arcoiris. Besazos, querida amiga.

manolo dijo...

Que bueno lo del corte de helado (entre dos galletas)
Las medias con costura,
El Mago de Oz, la buena la antigua.

Muy Bueno.
Me ha gustado esta Entrada y Mucho

He venido a tu blog, por que me gustó el Comentario que hiciste a Clara.

Saludos, manolo

Carmen Andújar dijo...

Quizás esa sea la ciudad utópica, la nada, porque ya no quedará nada y tengamos que construirla de nuevo.
Un petó

LAO Paunero dijo...

¡muy buen relato Natalia!

emejota dijo...

Que narración tan bella para llegar a la conclusión de la ciudad utópica, un giro genial. Más que texto paréceme pintura detallista, al estilo A. Lopez. bsss.

Tracy dijo...

Me ha gustado la técnica que has empleado en las descripciones que has hecho en este relato, sí, me ha gustado mucho el giro que le has dado.

Juan L. Trujillo dijo...

Me ha encantado este relato tan cinematográfico y real. Tu manera de describir es portentosa, a la vez que poética.
Hay que seguir luchando por conseguir esa ciudad soñada.
Un abrazo.

Valaf dijo...

No en vano dijo "a mi imagen y semejanza". ¿Y qué se debe sentir cuando has creado un mundo entero? (aunque sea empezando por una calle, la calle de una ciudad)

Un beso

Alis Imaginaria dijo...

Me has transportado a ciudades que tenía olvidadas. Me ha gustado mucho tu relato. Y me he quedado un rato ante la pantalla en blanco...
Un abrazo.

Ío dijo...


Que me encantó, Natàlia, que buenos los guiños, y que bien has sabido darle su lugar en el relato.
Me encantó, ya lo dije, pero lo repito.
Gracias¡¡
Y eso que me preguntas, pues mujer, claro que sí, en lo que yo pueda ayudarte, no tienes más que decírmelo, :)¡
Gracias también por acercarte, y por tus palabras, que son más bien exageradas, pero bueno, :))), me alegra mucho que te gustara lo mío.
Abrazo grande.

Ío

Cristina Piñar dijo...

Y es que con un bolígrafo y unos folios en blanco podemos inventar todo tipo de ciudades y lugares. Un bello texto, tal y como nos tienes acostumbrados, esta vez con un toque de cine. Me gusta cómo recreas el ambiente. Un beso.

juliano el apostata dijo...

CÓMIC...saldado con la habitualidad literaria de natalí. es decir,pinceladas de palabras más que bien puestas y un dibujo impresionante. eso sí, en la ciudad hay gentes: tú, las has puesto.
no me había dado cuenta, natalí, que si hay una cosa que tú dominas es la descripción. y en este caso, te has lucido.
medio beso.

Fabián Madrid dijo...

Recorrido por una pelicula, primero en blanco y negro, después en color. Un beso.

José Miguel Prieto Palomino dijo...

Me dolió el colillazo que se llevó la mariposa nocturna, ya es mala suerte. Sobrevivir a que te lancen restos apurados te hace más precavido.

Hay ciudades para leerlas en la Utopía. En ella estuve.

Un beso.

rodolfo dijo...

blanco, negro, o a color es la historia lo que importa. Como siempre perfecta entrada la tuya

Neogéminis dijo...

Qué bueno tener ese poder de hacer realidad pensamientos y escenas surgidas de nuestra libre imaginación!, más aún cuando las palabras logran insertarse con imágenes que aumentan la aparente realidad de una ficción que se sabe cuidadora de sueños y fantasías!
Muy bueno Natalia, muy bien logrados los ambientes del relato.
=)

Leonor dijo...

Ave, Natàlia!, tienes un gran poder con las palabras, hoy, no desde el campo de Marte sino de Jueves, saldrás camino del Capitolio, entrarás por la Puerta Triunphalis y, a recibir honores, que te los mereces.

Un beso.

ibso dijo...

Y, sin embargo, aún queda tanto por imaginar.
Precioso relato.
Un abrazo.

Alicia Gonzàlez dijo...

Que forma más original de ir enlazando historias e imágenes, muy bien narrado. Besote

rosa_desastre dijo...

La vida es un cliché ausente de color, pero llegas tu y tus historias enlazadas y me quedo a vivir en tu utopia, asi, sin mas.
Un beso

miquel zueras dijo...

Un relato fantástico y además precedido por una imagen muy Metropolis. Espero ver más de tus ciudades utópicas y ya sabes: sigue siempre las baldosas amarillas.
Saludos. Borgo.

Toni dijo...

Una ciudad rebosante concentrada en una imagen hecha "solamente" de palabras.

Magnífica recreación. Un beso.

Sindel dijo...

Natalia que placer leerte, este relato es maravilloso, mágico. Te admiro tanto!!! Uno de tus mejores jueves a mi entender.
Besotes.

Dorotea dijo...

¡Qué hechicera eres, Natalia, que a partir de la quinta línea sabía (creía saber) que eso era The Long Goodbye! Y que conste que solo lo conozco por un episodio de Startrek The New Generation donde es recreado en el Holodeck, otra manera de proyectar situaciones utópicas. Fantástico, denso y convincente.
Un beso impresionado.

Marta C. dijo...

Hola, Natalí. He andado un poco missing, viviendo más la vida real que la virtual. Ya me tocaba.
¡Estupendísimo relato, Natalí! Creo que el mejor que te he leído. Me voy tres días y te encuentro inspiradísima y acertadísima. Muchos ísimos, pero se lo merece. Un gran beso.

Alfredo dijo...

Ay esas mujeres con gabardina, sombrero y zapatos de tacón de las historias de cine negro clásico, envueltas en ese humo de cigarrillo más que fumado, acariciado por unos labios sensuales.

Un beso grande!

casss dijo...

En busca de la ciudad perdida....

Relato contante y sonante de una atmósfera atrapante.
Letras admirables y admiradas!

Un fuerte abrazo