7 de marzo de 2013

Este jueves, el viento trae relatos

Sugerente imagen nos trae Juan Carlos, vientos, brisas, vendavales, una idea feliz para volar cabalgando letras.
No tengo piernas ni brazos, pero la inventiva humana me ha visto como un joven alado de esbelta figura, se equivocan. Muchos de sus poetas y bardos me citan y me inventan, el nacido de mujer  siempre necesita imágenes y mitos para creer en nosotros, de este modo apaga sus miedos para alimentar sus esperanzas y sueños.

Estaba acurrucado en el fondo de la bolsa hecho un ovillo etéreo cuando escuché la voz de guardián al que algunos llaman Eolo.
__!Es tu tiempo!-gritaba. Estallaron rayos, truenos y se desató un aguacero. Nunca le vi bien peinado, siempre con la barba y la melena enmarañadas.
Alcé el vuelo contento y dije:_ Anuda la bolsa, no sea que escapen mis hermanos, Noto, Bóreas, Argestes, Euro... Sabes que quien siembra vientos recoge tempestades.
Miré abajo, los conos soltaban humo en cada isla eólica, Vulcano estaría trabajando.  

Puse rumbo a occidente y por la tarde me encontré con mi esposa hermana Iris !cómo la añoraba! Estaba bañándose bajo un chorro de lluvia y a la vez secándose gracias a los rayos de Helios. Le regalé mil brisas en besos y ella me inundó con sus siete colores.
A la mar le hice tirabuzones, henchí las velas marineras, a las sirenas les deshice las cabelleras de algas y alboroté las plumas de sus alas, su cántico no me afecta.
A mi paso temblaron las agujas del pino junto a la playa, bajo su copa estaba Fauno de puntiagudas orejas y patas de carnero, entré en su boca abombando sus carrillos, después de sus labios, como sierpe, me deslizaba hasta la abertura de la flauta !sonó la melodía! Me enamora la música, la del chocar de crótalos, la del rozar hojas nuevas, la de hacer cantar caracolas con mi aliento.  Estaban aún danzando las Bacantes, sus pechos jugoso desnudos, ebrias desde antes de mi tiempo, desde mediado del mes de Marte, me despedí travieso levantando sus túnicas. Al mencionar a Cronos supe que debía apresurarme.

Haciendo piruetas aparté la sábana de algodones para contemplar a Selene, redonda, pálida, brillante. He tenido amantes, e  hijos, hijas, eso afirman, habladurías o cuentos, alguno verdadero, lo admito.  He participado en hechos divertidos, como cuando entré en una cámara a través de los agitados cortinajes, allí una doncella casi niña iluminaba con una lámpara de aceite el rostro de un muchacho dormido, bastó que rozara la llama para que una gota de aceite cayera sobre las mejillas del joven que se despertó asombrado. Hacen buena pareja Eros y Psique, les costó lo suyo desvanecer malentendidos pero son eternamente felices.
Un día acerqué la concha sobre la que se erguía Afrodita, púdica e impúdica de nacimiento, hasta la playa de aguas lechosas donde posó sus delicados pies, por vez primera, en la arena de Chipre.
Se me atribuye un hecho lamentable. Despistado y volátil, noté un cuerpo redondo traspasarme, con un ademán desvié aquel disco con tan mala Fortuna, que dio en la sien del hermoso Jacinto, matándole en el acto. Apolo no me lo ha perdonado, me acusa de celos infundados, el dios délfico es malpensado, vanidoso, caprichoso. Le dije:_Apolo, te equivocas, ha sido un accidente. Aconsejo que conviertas al chico en una flor nueva a la que pondrás su nombre-me hizo caso pero continua sin hablarme.

Entretenido en contaros rumorosas aventuras del pasado, vislumbro a mi amada, de pie en un prado. Me espera con el delantal preñado de capullos, el pelo de espigas verdes, los dientes de campanillas blancas. Enzarzados entre los tallos de la hierba nos regalamos suspiros y pétalos.
Se rompen cáscaras, pían las avecillas envueltas en plumón. Abandonan las orugas su carcasa y son mariposas, en los ríos aprenden a nadar los alevines, los renacuajos. Avispas y abejas zumban libando las flores recién abiertas, se levantan, indecisos, los cachorros mojados de placenta. Ocurre siempre, de nuestro deseo amoroso brota la natura. 
Susurro con tibieza a mi amante:__ Dime Flora ¿tú y yo hemos creado todo esto?
__Lo daría por cierto...suave, templado, vigoroso Céfiro.
 Llamadnos, si queréis, primavera.
Henrietta Rae. "Flora y Céfiro" 1909 (?)
imagen Internet.
En la mitología griega Céfiro (en griegoΖέφυρος Zéphyros) era el dios del viento del oeste hijo de Astreo y de Eos. Céfiro era el más suave de todos y se le conocía como el viento fructificador, mensajero de la primavera. Se creía que vivía en una cueva de Tracia. 
 Cuéntame brisas y vientos donde  ¿y qué te cuento?  de Juan Carlos.  

33 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Parece que los mitos nos han dado una mano a los jueveros. Me gusta que Cefiro haya intervenido en el romance de Eros y Psique.
Tiene una amante envidiable.

Leonor dijo...

No exagero si digo que te ha quedado un relato "divino".
Que los vientos te sean siempre favorables y los dioses te acompañen.

Te soplo un beso.

Leonor.

PEPE CAHIERS dijo...

Buen relato para un día lluvioso como el de hoy, que, sin embargo, presagia una inminente primavera.

Lucia M.Escribano dijo...

¡ Precioso tu jueves! lleno de bellas historias, y personajes mitológicos, qué me invitan a soñar despierta...Más de lo acostumbrado. Cada jueves qué puedo, venir a tu casa se ha convertido en un placer...Siempre me asombras, y me voy detu casa con una sonrisa en los labios.
Gracias Natália, por todo lo qué aprendo contigo.
Besos llenos de cariño preciosa alma.

balamgo dijo...

Espectacular relato. Me gusta mucho.
Un abrazo.

emejota dijo...

Hermoso, hermosísimo relato, me quedo con la fusión entre Eolo e Isis, es danzarinamente bella. Lo repeticopiaré por puro placer: Puse rumbo a occidente y por la tarde me encontré con mi esposa hermana Iris !cómo la añoraba! Estaba bañándose bajo un chorro de lluvia y a la vez secándose gracias a los rayos de Helios. Le regalé mil brisas en besos y ella me inundó con sus siete colores.
Bsss.

mariajesusparadela dijo...

Eolo está hoy hecho una fiera: no quieras saber cómo ruge en Cariño, si en el interior tira los árboles...

PACO HIDALGO dijo...

Pues al leerlo me ha venido también a la cabeza el día lluvioso y ventoso que tenemos por aquí, pero ese Céfiro, que tan magistralmente pintó Botticelli en El nacimiento de Venus y La Primavera, es un viento más suave, más dulce, más sereno, el pórtico de la primevera que ya asoma, pero aún no se deja ver. Un ejercicio mágnífico de erudicción y amenidad, Natali: fantástico.
Buen jueves y buen fin de semana. Besitos.

Matices dijo...

Anda el viento revolucionado como en tu relato, de aquí hacía allá, me encantó esa imagen amena, pícara y desafiante por lo que viene la explosión primaveral...

Besos!!

Neogéminis dijo...

Ha sido un verdadero placer andar de tu mano recorriendo mitos, vientos y fantasía!
Gracias Natalí!
=)

Fabián Madrid dijo...

La mitología del viento esta dando mucho juego. Un beso.

Tracy dijo...

Quillos... ¿os habéis puesto de acuerdo para aliaros con la mitología

dapazzi dijo...

!Asi que en mayo vas a visitar Caserta¡
Ya veras que mamotreto de palacio, y no menos impresionantes sus jardines, sobretodo el jardin ingles al final del todo a la dercha de la fuente de la fuente de diana.
Te aconsejo que utilices los coches de caballos, el paseo es fenomenal.
salute.

Maria Liberona dijo...

woooommm!!!!
que bello, sutil. suave y delicado relato me has dado la experiencia de volara a las orillas del viento en un predo verde lleno de flores...

rosa_desastre dijo...

Me ha dejado hipnotizada este mensajero de la primavera, me cuelo en el mundo de tus letras arrastrada por no se que placido viento.
Un besazo

G a b y* dijo...

Conociéndote, de algún modo, era de esperar un historia como ésta, tan llena de personajes mitológicos que la hacen sumamente atrayente y encantadora. Sisean vientos suaves entre tus letras, este Céfiro, suavecito, te dotó de aires fructíferos, sin dudas, germen de un tiempo que promete. Ayyy, qué lindo cuando la primavera se acerca!
Besos al viento:
Gaby*

Pepe dijo...

Un placentero paseo impulsados por la vigorosa suavidad de Céfiro, por algunos destacados pasajes de la mitología, mientras el acude al encuentro de su amada Flora para asistir al nacimiento, fruto del deseo mutuo, de la natura, de la hermosa primavera. No sé si tendrá pies o manos pero ciertamente tú lo has dotado de alma.
Un abrazo.

Spaghetti dijo...

La mitología siempre es una maravillosa fuente de inspiración.
Gracias Natalia, por traernos estas historias aprendidas en lejanos lugares.
bssoss

Isabel Barceló Chico dijo...

Me ha gustado extraordinariamente este texto, natalia. Has hecho un despliegue inmenso de conocimientos, de emociones y de poesía. ¡Ay querida, qué bien te están sentando estos primeros soplos de Céfiro que anuncian la primavera al mundo y tu exhuberante inspiración a tus lectores!
Se me pasó por alto ayer, al colgar mi post, poner la referencia de las fotos. Al menos dos de ellas son tuyas, así que así lo he puesto. Disculpa mi descuido, los jueves abueleo y después todo son prisas y errores... Un abrazo.

Alfredo Cot dijo...

Cabalgas, controlas, dominas con la suavidad de la brisa la historia que te ocupa, y nos haces participes de los giros, dichas y desdichas de los héroes que el viento mece.

Me aproxima un poco más a la cotidianidad de Dioses que bajan a la tierra.

Besos

Carmen Andújar dijo...

Siempre aprendemos contigo Natalia, y en este caso de mitología, que no estoy muy ducha. Al final una gran hitoria de amor con primavera.
Me ha gustado
Un petó

Sindel dijo...

Veo que estos vientos han inspirado a muchos jueveros con relatos mitológicos, y que bellos e interesantes son!!! Me encantó leer esta historia que termina tan tiernamente, tan suave.
Un beso enorme!!!

Teresa Oteo dijo...

Me has dejado sin palabras!
Qué bonita historia nos cuentas y todo lo que sabes, diosa andorrana!
Un lujazo leerte!
Besitos!!

Juan Carlos dijo...

Aquí llego, que esta semana leo con riguroso orden.
Me ha encantado ese Céfiro dado a la sensualidad, al que tantos actos se le atribuyen, como su responsabilidad en el accidente sufrido por Jacinto.
Muchos besos.

casss dijo...

Que los dioses nos protejan de los vientos salvajes y sigan inspirandote tan buenos relatos que nos hacen volar y soñar. Aires viejos con visiones tan renovadas como las tuyas, nos hacen amar la historia y la mitología aun más.

un fuerte abrazo.

Toni dijo...

A miel y ambrosía, sabe tu relato.

Besos!

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Merecería la pena haber sido así creadas...
Besos.

fus dijo...

Maravilloso relato con esos vientos precursores de la primavera.

un saludo

fus

Cristina Piñar dijo...

Buen trabajo. Un bello relato lleno de mitología y enseñanzas. Un beso.

Alfredo dijo...

Este relato y las alusiones a Céfiro y a la primavera vienen de forma casual a coincidir con la preparación que acabo de empezar hoy mismo para una conferencia que me han pedido que de acerca del cuadro de Botticelli La Primavera y toda la conjunción mitológico-filosófica que se da en esa obra.

Un abrazo grandote!!

Myriam dijo...

¡Pluffff! con tu excelente relato me volaticé.... yo que suelo vivir volando... jejeje

Besos cefiróticos


juliano el apostata dijo...

milenio 3 y cuarto milenio. espacio en blanco. la rosa de los vientos. son programas de fin de semana que suelo escuchar bien en directo bien en poadcast.
bien, de los tres programas, tan sólo la rosa de los vientos es bueno, muy bueno. los otros dos se basan en...gilipolleces.
bien, escuchaba el otro día espacio en blanco. rne. el caso es que llevó miguel blanco a unos astures antropólogos. el caso es que les comenzó a decir que si las pistas de nazca habían sido hechas por causa de extraterrestres. ja. el caso es que la respuesta de los invitados fue más o menos esta: en todos los lugares de la antigüedad sindo los tiempos a veces distintos, a veces los mismos tiempos, el hombre ha pergeñado las mismas respuestas para lo misterioso...es decir, ha respondido en muchas ocasiones con los mismos mitos a las distintas cuestiones...es decir, al tener un mismo cerebro, es decir, la misma herramienta para solucionar distintas incógnitas, es razonable que las soluciones sean las mismas. y me has recordado esto, natalí, debido a tu texto: mitos, el mito ventoso ...sé de sobra que lo sabes, me refiero a esto de lo que te informo. pero yo lo supe, fui consciente del porqué de las mismas respuestas por parte del hombre el otro día.
medio beso.

San dijo...

Todos los vientos recogidos en tu texto, una maravilla. Cuando leí la propuesta busque para informarme y vi los nombres a los que haces referencia, solo que tú le has dado una belleza que no se yo si tenian.
Un abrazo.