24 de septiembre de 2011

Los Jueves relato- TU CALLE

Era una calle sin salida, sin nombre de pintor o de político o de poeta, sin números en los portales, calle anónima.

Cuesta abajo entre las casas, al fondo, se veían los muelles, un petrolero y el mar de plata ¿océano? Llegaba olor a brea, a pescado podrido, a yodo. En la noche campaba lo canalla, el puterio, el makynavaja, y sobre sus cabezas las coladas goteando de una acera a la otra.
Cuesta arriba trazaba peldaños irregulares escoltados por chabolas de uralita y plástico ondulado. Los chicos armados con la "pipa" oculta en los riñones, las manos sudadas, cambiaban cromos de cartulina para "alinear" el polvo blanco. El perro flaco y pulgoso les miraba.

Luego la calle se ensanchaba, reventaba de amplitud, festoneada de aparadores cristalinos, los maniquíes observaban y eran observados. Ahora se llamaba boulevard, profusamente arbolado y llegaba donde una plaza estrella con arco de triunfo, con fuentes, con estatuas de héroes. Taconeaban bellas mujeres, se volvían para mirarlas, elegantes caballeros. Chicos y chicas de marca, perritos de raza, abundaban, y allí la calle era amable, porticada.

A la vuelta, en el asfalto había una huella de bota impresa y los sumideros expelían fumarolas que escalaban el infinito vertical hasta darte tortícolis si mirabas arriba. Los neones, todo color, parpadeaban, parpadeabas. Ensordecías de tantos idiomas, te cegaban muchas razas, era imposible parar un taxi, todos ocupados o desconfiados, amarillos, ajedrez, blancos, rojos.

Giraba a derecha la calle y perdía cemento, ganaba polvo, arena. La cruzaba un torbellino de hierbajos, a lo lejos otro. Todo seco, incluidas las gargantas del bueno y el malo, frente a frente en los extremos, los dedos acariciando las cachas nacaradas del colt con muchas muescas.
Giraba a izquierda y no se veía la calle, sepultada por pies en chanclas, por ruedas de coches, motos y bicicletas, patas de borrico, cascos de caballo, moscas, y vacas que evacuaban inmensas boñigas. Las aceras parecían islas atestadas de cafés y casas de té. Las nargiles, entendámonos, cachimbas, se concentraban en fila india y los babgamons dormían sobre mesas, a cual más pequeña. No faltaba ni un olor, ni una fragancia, ni los hedores, ni los efluvios. Me llegaba la pulsación de un sitar, el metal de unos crótalos. 

Por un instante la calle revivía apretada entre cal, rejas, tiestos y el sonar de la guitarra.
Por un momento recordaba aquellas losas grandes heridas por las ruedas que las marcaban, en los muros graffitis latinos, en las tapas de las alcantarillas grabado; S.P.Q.R

Se difuminaba la calle bajo la nieve cayendo a manojos lentos como algodones llovidos. Durante la noche la farola era el único haz de luz en forma de abanico, y los copos parecían bandadas de mosquitos frenéticos, albinos.
Moría la calle de frío, de blancura y de negrura. Era una calle cortada.
mi calle
Es una calle corta, un capilar que se junta con la arteria Avenida Príncep Benlloch, el pulso de la capital. Mi calle Ciutat de Valls es corta, la camino del trabajo a casa, la vivo al paso, lavandería, bares, restaurant, merceria, comercio de congelados, de vestuario profesional y batas, un ultramarinos, una guardería...Tiendas cerradas, muchas, gatos muchos que viven en los huertos pegados por detras de las casas, en mi calle. Y gentes: Bon día! Com va? Bona nit...Quin temps més estrany, no? Una siempre acaba regresando a su calle. 

         No puedo andar una sola calle, aunque sea la mía, mis pies piden más calles.
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Andando por las calles en sábado hasta la calle de GUS Calleja: http://callejamoran.blogspot.com/
Andando por las calles del otro lado del océano donde Any: http://remandoensanignacio.blogspot.com/

38 comentarios:

Mar dijo...

Hola bella Natali,
hoy me dejo caer por tu casa y tus calles! No he podido aguantarme a visitaros a algunos...¡con la de cosas por hacer que tengo! Nos describes dos calles bien diferentes. ¡qué atiborrada está la primera! Esa calle, ese barrio... pertenece a Barcelona, ¿no? ¿O no? Yo veo así muchas veces el Raval. Y la otra, qué tranquilidad a su lado! ¡Habrás visto tantas calles! ¡Con lo que viajas y lo curiosa que eres! Y ahora Valencia... ¿La conoces? Yo no.
Petonets salats
Mar

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Sugerente y bien estructurada descripción de varias calles, o de una que se va transformando. Cuando uno la lee, parece que tus palabras traspasan el ordenador y uno olfatea y percibe, los alcantarillados malolientes, las pisadas o meadas de los perros y los gatos, el bullicio de la gente, la delincuencia, el puterío, la soledad de algunas y la inexistencia de otros , el devenir del tiempo que todo lo consume, y la permanencia de vida que siempre está ahí en sus formas cambiantes.

En definitiva, amiga Natàlia, es ésta una descripción digna de los mejores elogios. Te felicito.

Un abrazo,

Antonio

elena clásica dijo...

Querida Natalí:

Eres única captando ambientes, y en un segundo cambias el mundo. Aunque ha sido un paseo frenético, un cambio de aceras, de cemento a polvo, de olores, de ropas, de chanclas a zapatos de tacón de alta costura, lo más importante ha sido la sensación del alma. Has adquirido un ritmo ultrarrápido, un caminar agitado, pero yo me he sentido así muchas veces, sin saber muy bien cuál es mi sitio, pues todos los sitios deberían ser de todos. Cerca de mi casa hay un paraje aun chabolista, pero rodeado de urbanizaciones de las que desfilan coches encaminados a grandes edificios. ¿Qué siente cada uno de los gatitos que vive en las calles o en las callejas? ¿Qué sienten los perros? ¿Cuáles son más felices los que están encerrados todo el día en grandes casas y se les permite subir al sofá, eso sí solitos durante horas y horas? ¿O los que se arrastran por el lodo con sus pequeños amigos humanos?

Me has hecho recordar a Celaya: "Canto y canto
y cantando más allá de mis penas personales,
me ensancho, me ensancho...."

Así eres tú, Natalí, te haces muy grande porque miras siempre a tu alrededor.

Un abrazo, querida del alma. Ansío volver a las Cruzadas, me darán fuerza.

Anónimo dijo...

Hola, querida Natalí.
Diversidad variopinta que he recorrido de tu mano.
Al final, el remanso, la paz tranquila de tu calle.
Como siempre, muy bueno.
besos
celia (es que no puedo entrar con cuenta google)

Carmen Andújar dijo...

Una calle llena de vida sin duda, muy bien descrita, con sus luces y sombras, Pero ante toda se nota que forma parte de ti.
estupenda descripción
Un beso

Manuel dijo...

¿Como lo haces? hacernos sentir tantas sensaciones casi sin tiempo de cambiar el registro, ambiente portuario, agobiante, asfisiantes a veces, peligroso casi siempre, pasando a glamour del boulevard y despues viajando por las zonas modernas para de repente vernos de nuevo en la pequeña calle pero familiar y conocida. Caramba pareciera que se han recorrido kilómetros a través de tuslíneas.
Un beso

Any dijo...

Yo interpreté que era una sola calle transformándose al ir avanzando en su extensión.
Una calle puede ser asi, contener todos los paisajes, pasar de pobrecita a ricachona, pasar de la legalidad a lo rufianesco, etc, etc,
Tu calle, la de la foto, es muy original para mi acostumbrada al formato cuadriculado de las ciudades de mi país, las calles no tienen curvas ni desvíos, a lo sumo alguna cortada lateral.
Un beso sirena de la calle

Pepe dijo...

El ambiente portuario y makynavaja, mezcla de gente humilde, trabajadora y gente del hampa, de la canalla noche, está magistralmente descrito. Miedo debe dar pasear por la noche en esas calles.
Me resulta mucho más familiar y conocido el ambiente de tu calle, llena de pequeños comercios, cotidiana y amable.
Un abrazo.

Medea dijo...

Bon día sirena!! ¡¡Ya llego, ya llego!! He perdido algo de ritmo en este periodo largo de ausencia, pero trataré de leer todos los…¿jueves? No ¡¡coño que ahora son sábados!! ¿o no? acaso ¿seguirán siendo jueves y este ha sido una excepción?, veré si puedo ponerme al día y a ver si me entero.
Vengo de pasear por tu-tus calles linda Natalí, al principio creí que iba a encontrarme con algún vikingo (con perdón de los vikingos) ¡¡Miedo me ha dado ese primer tramo, esa primera calle que he atravesado a paso ligero!! He descansado en un banco al llegar al Boulevard, con la respiración aun entrecortada me perseguía la pestilencia que había dejado atrás, creo que he resbalado sobre un vómito, luego más adelante lo que encuentro no es mucho mejor y la calle está cortada, vuelven a mí los hedores…muy descriptivo tu texto. Me voy a tu calle necesito respirar.
Ahora en tu calle me siento en casa, la gente es amable, olor a café y a pan recién hecho, algún escaparate, pocos sí, otros han pegado el cierre. Sí, el tiempo es extraño para esta época del año y luce el sol.¡¡Bon día Natalí!!
Un beso grandote sirena, que me voy a las cruzadas.

alfredo dijo...

Curiosa calle, esa sin números, pero no anónima.
Las señas de identidad eran colores, cancelas, balcones, geránios en las ventanas y también cómo no, algún que otro sobresaliente vecino.

No te pares, sigue, transita calles, aunque no tengan salida... el viaje de ida y vuelta se hará más ameno con tus logradas descripciones.

Todo un lujo de detalles que le dan a uno, ganas de ser calle.

Besos

Juan Carlos dijo...

La calle del mundo, aprecio. Me encanta la idea y me gusta mucho el desarrollo.
Las mentes abiertas no pueden andar solo una calle.
Muchos besos, querida amiga.

Ardilla Roja dijo...

Madre mía! medudo paseo nos has dado, Natalí.

Me ha parecido estar en la calle de un barrio como la Barceloneta, luego Las Ramblas, de ahí no sé si nos has llevado a Nueva York, luego una calle que podría ser de Ceuta, o el Cairo, después, de un salto hasta el Barrio de Santa Cruz en Sevilla, para terminar en Ciutat de Valls que es donde vives.

Ha sido un placer visitarte. Como siempre :)

Un besito

ANTIQVA dijo...

Nuestra calle somos nosotros mismos. El motivo es claro, cada vez que pasamos por ella nos vamos dejando un trozo del alma.

Un abrazo grande, amiga

San dijo...

Me gusta más esta última calle, tranquila y con más paz, las otras me agobian, me asustan.
Lindo paseo Nátali, maravillosa siempre.
Un abrazo.

Leonor Montañés Beltrán dijo...

Me has hecho pasar del desasosiego del principio del relato a la tranquilidad del final en cuestión de segundos. El corazón se me ha disparado y luego me he quedado parada, asimilando tu relato, dando un largo suspiro.

maria jose moreno dijo...

Me he perdido en tus calles, se ve que soy de provincias...jajaja pero no me gusta esa primera que nos has descrito de las que hay alguna en todas las ciudades. Mi querida diosa, paseo de tu mano y me dejo llevar, porque tu conoces esas calles y contigo me siento segura. Segura en ese mar o quizas océano de sensaciones tan bellamente descritos. Tu calle es tierna como
tu, entrañable.
Un besazo

Isabel Romana dijo...

Nadie podrá decir que tus calles son aburridas...Me ha encantado la entrevista, natàlia, te felicito. Me he pedido plaza para el encuentro de la malvarrosa. Un besazo.

Pepi dijo...

Me encanta este paseo por diferentes calles, me gusta caminar por ellas, aunque reconozco que veo mucho más tranquila y segura la tuya, pero como eres una artista de las letras, lograste que nos gustara todo el el recorrido. Besitos.

Alfredo dijo...

Me recuerda a aquello de que "mi calle ya no es mi calle, es una calle cualquiera camino de cualquier parte".

Buena semana!!

XoseAntón dijo...

Novela negra, muy negra, que al caminar va cambiando de color; no es una calle, querida amiga, es un largo y transformador viaje.

Bikiños, moitos.

David C. dijo...

me provoca salir a la calle luego de leerte. Saludos.

Neogeminis dijo...

Una sola calle puede ser imagen de todo un universo. Hay rincones así: no necesitan nombre para tener identidad ni señales de tránsito para dirigir y controlar la vitalidad que les desborda.

Ha sido un placer, amiga, andar de tu mano por estas calles tuyas que invitan ser recorridas.
Quizás alguna vez lo pueda hacer en directo!

Un abrazo.

rosa_desastre dijo...

"Las calles hablan" a alguien como tu que sabe escucharlas, desmenuzas la nieve, y desmenuzas palabras con la misma maestria paraa llevarnos al callejon sin salida de los sentires.
Un abrazo

ojo dijo...

Por acá hay un par de calles como las descritas en la primera parte y más variadas.
Estuvo bueno el recorrido

Linda foto!

Saludos

Teresa Cameselle dijo...

Tu primera calle no es una calle, es toda una historia. Me engañaste, o me engañé, y me hice a la idea de que hablabas de Barcelona, y entonces me encontré esa alcantarilla, SPQR, y se aclaró el misterio. Tengo una foto de una de esas alcantarillas. Un día de agosto, caluroso, demasiado para cuatro gallegos saliendo de un avión, autobús a la estación Termini, calle abajo hacia el hotel, y entonces encontramos esa alcantarilla, mi hijo no se pudo resistir a hacerle una foto, y y no pude decidirme a borrarla de la memoria de la cámara, mucho menos de mi memoria.
Tu otra calle, la cotidiana, también me gusta, a ver si algún día la paseamos juntas.
Un beso.

Escribir es seducir dijo...

Por un instante la calle revivía apretada entre cal, rejas, tiestos y el sonar de la guitarra.

ME ENCANTÓ ESTO

MUY BONITO RELATO

SALUDOS

Clau dijo...

Cuando empecé a leer, recordé una calle de Valparaíso que supe transitar... el mar es algo que me llama siempre.
Desde la mediterránea Córdoba, un abrazo.

Anónimo dijo...

Un poupurry de calles, un paseo por paisajes variados todos en una. ¡Genial!
Me gusta mucho tu calle Natalí, tiene una luz especial con esos tejados grises azulados.
Te mando un gran beso
Ceci

MARU dijo...

Voy a probar a ver si hoy tengo suerte!!!!
Lo digo porque he tenido problemas a la hora de subir el comentario.
Pues como tengo por costumbre, voy visualizando las cosas según las veo ... y te prometo que me ha encantado tu cuadro.
Destila belleza, color, emociones, con unas pinceladas de tu misma, de tu esencia.... Ô de Natalì... con sonrisa eterna.
Gracias, me lo quedo.
Un besito querida amiga.

MARU dijo...

SSSSSSSSSSSSSSSSSSIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII ha subido!!!!!!!!!!!!!!
Otro besito

MARU dijo...

Bueno, aqui estoy otra vez (es una venganza)...
Quise decir " que tengo la costumbre de visualizar las cosas según las leo o escucho)...
Más besitos... Que no falte de ná.

Maat dijo...

Hola Natali.
¡Menos mal que llevo zapatillas de callejear! Ese primer tramo me ha colmado de terror. Jo, no le falta de nada. Hasta inmensas boñigas recién evacuadas...¡Jolín!

Desde luego que me encantaría veros de nuevo a ti y a Ferrán pero, en otra calle ¿eh?

Ha sido muy divertido el leerte.

Un abrazote.

Maat

Lola dijo...

De este lado del mundo no estamos muy acostumbrados a esas calles que no son rectas, se cortan, y guardan todo tipo de sorpresas... lástima que las sorpresas no siempre son agradables.
Al margen, veo mucho encanto en tu calle, me sorprende la falta de balcones y la uniformidad de criterios.

Besos!

Susurros de Tinta dijo...

No dudaba yo ni por un segundo, mi dios gatuna, que tu calle es el mundo, ese recorrido por mil lugares que han dejado huella en tu retina y que afortunadamente para las mias, nos lo cuentas para que yo lo viva, ¡que me gusta viajar contigo!, eso si, al final una vuelve siempre a su calle, con la inquietud siempre de volver a ir a otra, miles de besosssssssssssss

Mari Carmen dijo...

Me ha encantado pasear de tu mano por tus calles, Natalí. Calles ricas en historia, olores, sabores y gentes variopintas. Yo también he recorrido muchas, no sé si demasiadas... Y ninguna la considero mía.

Preciosas tus letras, Natalí, como siempre.

Un abrazo

Gastón D. Avale dijo...

me encantaría ir a conocer esa calle, de curvas y contracurvas. hermoso relato nati... un beso! ave!

javier dijo...

natali, buenas noches, te queda cafe caliente? si, por favor, con una cucharadita de azúcar. Hs descrito con buenas pinceladas tu barrio, tu calle, se nota que dominas el arte
De mi blog, agradezco tus opiniones, y sobre las ilustraciones que cuelgo, son mias toda aquella que no pongo el autor. Tambien hago acrílicos, estoy perfeccionandolos en una academia, y a partir de este jueves próximo ire a otra para intentar llevarme bien con las acuarelas.
Un besito Natali, buen fin de semana

Matices dijo...

Al principio iba intentando reconocer esa calle en mis pasos, era como una adivinanza e iba descartando según ibas avanzando, vamos que he andado medio mundo. Es cierto,nuestros pasos siempre nos llevan a reposar en nuestra calle donde nos sentimos arropados.
Gracias por el "viaje callejero", ha sido divertido...
Besos!!!!