11 de agosto de 2011

JUEVES relatos- A LA PLAYA- A praia...

Apoyo la barbilla en el pliegue del codo, el universo se enfoca a pocos centímetros, parece el Cosmos, y lo es para el escarabajo excavador, para el lirio y el tallo que brotan de la arena como un milagro. Panza arriba el panorama cambia. Recortadas en el azul las nubes…lo sabeís, forman dragones o caballos o princesas que se hacen y se deshacen para ser otras cosas. Muy arriba, las gaviotas, cormoranes, cuervos marinos, trazan vuelos circulares, ocasionalmente se  lanzan en picado y taladran las aguas. 


__! Oíste! ¿Tendremos raiola?
Eso me dice Loli de Lugo, la vecina del tercero, cabellos violín tirando a rojizos, setenta y pocos. Apoyándome en los codos me encojo de hombros bastante tostados. Aquí a una pregunta suele contestarse de forma imprecisa. ¿Chove?, respuesta: hummm, todo es relativo, hasta la lluvia cayendo a chorros.
Un inciso, la teoría de la raiola consiste en aprovechar al máximo los rayos de sol que se filtran entre las nubes de forma caprichosa, por voluntad das meigas. Lo de oíste en tiempo pasado, es la manera de iniciar cualquier diálogo haga el tiempo que haga. Nótese el chapurreado de idiomas al cual voy habituándome con ánimo de aprender, al vuelo, una que otra palabra galega.
__Viniste con la pandilla entera, ¡total, ocho! Rapaciños; neno é nena, mulleres; nora é filla. Pero, ¿dónde están os homes?-pregunto.
__No sabría decirte-lo que digo, nada en firme-creo que mi Fede toma el sol en las dunas-se ríe al hablar de su marido- allí, acochado, se saca el bañador y quédase en pelotas, debe tomar el sol de pes a cabeza por una doenza da pel. El fillo no tarda, quiere xulgar con el cativo-o sea, jugar con su pequeño.
Loli es pedra galega, como si fuera canteira, pero fresca cual rosa, se viene al pisiño de Cariño- dos habitaciones y un baño- con la familia en pleno que sueña con a praia en primera línea. Cuando veo al hijo no puedo evitar relacionarlo con lo que le sucedió en Bosnia, allí casi deja el pellejo con veinte años y un hijo en camino, la típica bomba trampa bajo el carro de combate, hasta salió en la tele. Ahora no llega a los treinta y se gana la vida de informático, dejó el ejército y tiene la medalla que le dieron en un marco.

La rutina varía según o tempo que es muy voluble. Doy el paseo  varias veces a lo largo de la playa,  mide aproximadamente quinientos metros. Hoy tenemos marea baixa y las rocas del malecón se muestran descarnadas, andarán entre ellas los cangrejos de pinzas pavorosas. Os nenos atrapan los crustáceos con pequeños tridentes para cocerlos en sopa o sofrito. Detrás asoma el barco que llevó a Virxe do Carme, todavía con las banderolas, orgulloso. Pocos barcos salieron este año a mar abierto, en la procesión hasta os Aguillóns do Cabo Ortegal, la mayoría faenaban, hay que aprovechar los caladeros que la cosa está maltreita.
Suena la sirena de la Lonja, anuncia subasta, mañana habrá pescado, con suerte marisco.

En el ancho espacio que deja la mar al retirarse se crean humedales parecidos a espejos, la area es dura, en ella se pintan las nubes, las criaturas con sus palas, la pareja besándose, las gaviotas y los castillos levantados hasta que regresen as augas y se los lleven. Noto, caminando con los tobillos en la mar, o hasta las rodillas, que los pies están contentos por el masaje, por las algas que se enredan en los dedos, por la caricia fresca que va y se retira. Conchas, caracolas, piedras entreveradas, si te fijas, recolectas tesoros. Es el momento de la cita.
Hasta el ombligo se soporta, más arriba es otro cantar de olas, pero siempre gana la tentación. De cabeza, ojos abiertos, no pechados-me enamora esta palabra-enseguida a moverse, tres estilos y bastantes brazadas. Lo mejor es volar dentro. Envuelta por una sensación de ingravidez, extiendo las manos al azul verde, mirando peces, así estaría, no sé, tanto como me dieran los pulmones.

Tumbada cierro los ojos, tirito un poco pero acude el sol filtrado de una raiola.
__ !Oiste! os túneles han de comunicarse entre sí por debaixo, preto a la guarida.
¡Guarida! Eso dice una voz infantil y me suena a palabra muy culta.
__Tema logístico_ añade otra. Alejandro y Raúl, de este modo les reclaman sus respectivas abuelas, están en su mundo. 
Miro a mi alrededor, nunca se llena a praia da Concha, hay espacio de sobras para sentirse persona, cinco metros entre yo y la toalla más próxima.
Muy raro es escuchar en Cariño:"Allons nous baigner!", "good afternoon! o "compte amb l'aigua freda! " Quede entre nosotros, hay que desviarse de la carretera general, además antes de llegar a Cariño !te pasas por la piedra! es decir, cruzas el lugar llamado a Pedra.

Praias do Cariño desde la ventana de casa
Ayer, marea bajando.
______________
Playeros y playeras en el sombreado chiringuito del amable Juan Carlos: http://jwancarlos.blogspot.com/

23 comentarios:

Mar dijo...

¡Qué derroche de belleza! Cómo me gusta que se entremezclen las lenguas en tu texto. Qué bien describes los paisajes.
Envidia siento de ti mi querida Natàlia. Me gustan todos los mares y casi todas las playas. Las playas de Galicia conózcolas poco pero conózcolas. Me apasionan las de Asturias, las más recónditas. Playas, calas, acantilados, rocas, cantos rodados, grijo, mar con algas y cangejos y pececitos... mar viva... a veces he estado completamente sola en una de esas calas (desde ella saqué la foto que hay en la cabecera de mi blog) Somos yo y ella, la mar y me adentro y me siento más yo que nunca... soy una esencia, desnuda de todo y me gustaría ser eso, nada más. Mar, ola... Acaso sirena.
Bella Natàlia, más hoy que nunca añoro los jueves... podría escribir de mis mares y playas y de mi cala... hasta tengo el relato... pero sé que no puedo leeros a todos ni comentaros a todos y por eso me abstengo de participar.
Petonets saladets.

MARU dijo...

Ay,querida amiga, me has traido recuerdos que tengo guardados en mi mente, en mi retina y en mi corazón.
Galicia, sus paisajes insultantes de tan verdes, sus playas, su cielo pintado de nubes; su hablar, cadencioso, dulce, suempre en tono preñado de dudas...
Eso por no entrar en temas más prosaicos, como la comida...
Tres años y medio me acogieron y en mí dejaron poso de grandes recuerdos.

Me encanta como has mezclado palabras tan conocidas, querida amiga.
Gracias por el viaje brindado. ¿O no?

Besitos mediterraneos

Balamgo dijo...

Has hecho una narración costumbrista antológica.
Me lo he pasado muy bien mientras leía, me ha quedado un gusto muy bueno.
Abrazos.

Gambetas de Lana dijo...

Nati: me hiciste viajar a un lugar al que me gustaría mucho ir y me hiciste recordar a mi abuela, que era de Rececende (A pontenovo) y me decía cosas como "Pareceis pico de sacho" cuando comíamos poco o "alcánzame o cuitelo".
Muy lindo, gracias.

CAS dijo...

Oiste decir que me iría ya mismo allí contigo!!!??? Oiste alguien maravillarse tanto como lo hago yo ahora con tu relato. Hace un poquito de calor hoy por aquí, el domingo vuelve el frío intenso. Antes de eso, me pondré en pelotas yo también, jajaja.

No quiero agregar nada, ni comentar más. He leido tu relato como si del mejor libro se tratase. Una descripción rica en todos los sentidos y sobre todo en ese de envolverse en la mar y sentirse libre.
Ya tengo apartados unos caracolitos para llevartelos cuando vaya por esas tierras así que no olvides juntar los que me prometistes...

besos y abrazos meu cariño

Any dijo...

Bueno, ya que todos van ... yo también, y me llevo el mate (no hay playa sin mate) y te convido dale? Que linda es tu playa! como no sentirse bien en un lugar asi? es un lugar para soñar y bañarse y juntar caracoles y mirar los atardeceres y creer por fin que la vida será siempre tan plácida como en ese momento.
Afortunada sirena con anteojos (de sol en este caso), disfrute mucho de ese lugar. Desde el sur se nos alegra el corazón leyendo este relato y viendo estas fotos
Un beso

Juan Carlos dijo...

¡Macacos me mordan! (*) Que bonito. Me encanta ese ambiente galego que trasmites, ese hermoso lenguaje. Coincido en que muchas palabras, como "guarida" que citas, resultan cultas. Muy buenas vacaciones, disfruta y guarda en los pulmones esos aires de Cariño.
Por cierto, ¿chove?
Muchos besos, amiga
(*, según mi amigo Juan Carlos, expresion que escuchó en una película portuguesa).

Neogeminis dijo...

Natalia, no puedo dejar de decirte que me perdí un poco entre esos vocablos gallegos, por lo que pude seguir la trama de a partes!...pero eso sí, sentí la playa, el sol y el entusiasmo!

Un abrazo.

Mary dijo...

Natalia!!! Me pasó algo parecido como a neo pero me gustó la forma en que describís las maravillas del mar y la playa... hermosa vista!!!! Yo tengo que caminar un poco más para ver el mar pero lo tengo en mi ciudad por suerte!!! Me apasiona!!! :0) Besotes!!!!

Primavera dijo...

Tengo claro no pago una guia para viajar teniendote a ti ya he viajado se algo mas de ese hermos lugar, hermosas playas y por supuesto de sus gentes...
A seguir disfrutando de tu hermosas vacaciones...
Primavera

Alfredo dijo...

Veo que poco a poco te vas integrando en el paisaje, el paisaneje y su lengua. Cerca del mar todo parece diferente, el horizonte se expande con su eterna promesa de un más allá, un plus ultra hecho de aventura, sueños y ganas de conocer, ver, sentir y apreciar.

Grande Mercedes Peón.

Un abrazo!!

Eduardo dijo...

Me haces añorar Galicia, mis paseos por A Coruña, Pontevedra...la olas del Atlántico, que sólo de mencionarlo me trae la morriña de mi islita perdida donde acaba el horizonte. En pocos sitios me he sentido tan como en casa.
Un abrazo.

Gastón D. Avale dijo...

vas...venis...como las olas.... me mareas....pero pienso ¿me mareo? no...no.... siento que me emborracho sinceramente.... como si fuera un vino con notas dulces, justo de temperatura.... como el sol cuando te pega antes de irse a dormir cuando estás muy relajado...¿en dónde?...justamente en ese mar...en esa playa...ahi.... aplausos! ovación!!! un relato formidable!

ANTIQVA dijo...

El mar, la arena, las nubes, las gaviotas... Creo que el paraiso no será muy distinto a eso, sobre todo si el sol no aprieta mucho...

Ah, incluso en el paraiso se puede hablar de espaguetis, y de como les ha ido a los niños en el cole, y de tantas otras banalidades...

Estamos en el paraiso y ni siquiera somos conscientes de ello.

Un abrazo muy grande, amiga, y disfruta del paraiso

Inma Brujis dijo...

Natalia, yo quiero tener esas vistas desde mi ventana... hazme un sitio que voy, yo me encargo de hacer la queimada....
Besosssssssss

gustavo dijo...

chove...esta palabra me lanza sin pensarlo a una canción del amancio prada del antaño...pero como soy nervioso, no he tenido paciencia para buscarla y dar con ella....en su lugar te dejo esta:http://www.youtube.com/watch?v=1iJmy09PcJU&feature=related

tu texto me suena, sus palabras se me meten en un lugar interno llamado recuerdo, tus palabras me-sue-nan, que es lo mismo que decir que me dejan integrarme en ellas, que es lo mismo que decir formo parte de ellas, aunque sea por haberlas vivido en primera persona, bien con mis ojitos lindos, bien con mis oídos al escuchar tus palabras o al ver los lugares...en fin, querida natalí, graciasss por haberme dejado mamar un poco de esa leche gallega que has descrito...
ah, se me olvidaba, esa integración mía debido al texto tuyo, creo yo, es el primer paso para poder disfrutar de espacios como ese que relatas, como ese que pisé...e integrarse y disfrutar de los espacios significar estar pacificado con uno mismo y con el mundo entero...
besos profundos, hoy nada de medios besos.

San dijo...

Por favor Natali hazme un huequito en tu casa que voy para esa playa, eso es veranear, estar y ser del lugar, un día a día con las gentes que allí habitan. Lujo de rincones por descubrir. Y esa mezcla de lenguas lindísimo.
Mi abrazo galleguita.

rosa_desastre dijo...

Voy masticando tus palabras galegas y con o sin tu permiso, me cuelo en el paisaje....me han contado que mis antepasados eran gallegos. Será por eso que me toca la magia en este momento y uno con una sonrisa el norte y el sur de mi corazón.
Un besazo

maria jose moreno dijo...

Eres una caja de sorpresas parece que te estoy escuchando hablar en catalan y ahora leo estas melodiosas palabras galegas, Dios que suerte he tenido con encontrate y poder disfrutar de ti y de tus magnificos relatos.
Una maravilla pasear por la olas de tu mar y sentir el calor en los pies de tu playa.
Un besazo

Nusa dijo...

Me encanta, Natalí, ¡qué gran turista eres! Empapándote el alma do luar... Y sumergiéndote de lleno en él.

Leyéndote, me lamento de no saber nadar...:)
Besitooooooooooooooooo

Anónimo dijo...

Mmm! que rico, me comería esos cangrejos, en sopa o fritos, me gustan igual. Y me emocionaria presenciando esos barquitos que salen a la mar con sus banderines en la fiesta de la virgen. Y aunque soy friolenta, me zambulliría tambien en esas aguas verde-azuladas.
Cuanto disfrute para los sentidos esto que nos cuentas! Te mando un fuerte beso, y que disfrutes de lo que te queda de vacaciones.
Besito
Ceci

Maat dijo...

Hola, Natália.

Pura envidia (de la buena)he sentido al leer tus letras. Me ha encantado este paseo por Cariño de tu mano. Un verdadero placer.

Y...¿cuántas habitaciones dices que tiene la casa? Si, esa de la ventana con vistas. ¡Dios mío! Me pasaría el día asomada a ella.

Un abrazo.

Maat

Mirna dijo...

Qué bueno eso para tirarse panza arriba, como dices, a ver las formas de las nubes. Yo trabajo en unos hoteles en Barcelona desde hace algunos años y tengo, desde entonces la suerte de tener la rambla disponible en donde vivo. Realmente te cambia la vida.