16 de diciembre de 2010

Este JUEVES un relato- ASCENSOR

1- Lo arrebató un fulgor, una luz sobrenatural y sus pies, de improviso, se encontraron en la plataforma de un carro de fuego que despegó hacia los cielos
__! Adiós Elías!__ gritaba alguien abajo, pero no lo veía, casi ciego, elevándose al infinito.

2-“¡Qué vértigo! arriba, arriba, y los caballos, las ovejas como puntitos, hasta que me sumerjo en las nubes, hace frío y tengo miedo de caerme, ¿y si él me suelta? Tirito desnudo, sus garras me sostienen, fuertes y curvas, bate las alas inmensas y luego planea y sube, sube...corre una brisa divina”
__ No sufras troyano Ganímedes, soy el ascensor más seguro y te llevo a mi casa, serás copero,  joven hermoso, para siempre vivo.
“¿Hablan las águilas?, imposible, me digo, y le miro a los ojos garzos y amarillos. ¿Copero, dónde y de quién? ¿Ascensor? rara palabra. A lo lejos vislumbro un palacio de algodones, huele a néctar, es blanco y rosado, esponjoso incluso las altas columnas y los capiteles, me relajo tranquilo. Me dejo llevar, sumiso, a mi Destino. Cantan ninfas y dioses”

3- Se rascaba la coronilla con el extremo del punzón, dudando.
__ ¿Funcionará el elevador?
__ No falla la polea, ni el elefante que hace de motor y contrapeso. Si sirve para subir tigres y osos del sótano a la arena del Flavio, servirá para transportar ciudadanos impedidos, veteranos de guerra tullidos, abuelas y abuelos, embarazadas, hasta arriba de las gradas. Apolodoro, aunque sea esclavo soy ingeniero, tú arquitecto, acuérdate de Arquímedes. Montaré el armatoste en tu Mercado, ¡son más de siete pisos y no pensaste en los discapacitados! yo sí, César Trajano me cubrirá de oro.
__ Afea la arquitectura, es un invento ampuloso, dudoso y necesita tramoyas complicadas, sin contar los brazos que levantan el peso, o en su defecto, elefantes que comen como cien esclavos. Me niego a poner ascensores en mi bello Mercado, todo equilibrio y mármol importado, noooo ¡por Dédalo! primer arquitecto.
Acertó Apolodoro el damasceno. Una abeja zumbona quiso entrar en la oreja batidora del elefante y el picotazo lo enloqueció, saliendo disparado marcha atrás. Resultado, diez heridos graves, dos muertos al desplomarse el primer ascensor de la historia. Por ser esclavo, al ingeniero se lo comieron las panteras subidas desde los bajos en elevador, ocurrió en medio del anfiteatro Coliseo, s. II D.C.


4 _!Clap, clap!_ es la señal de la hermana cocinera golpeando con la cuchara de madera en el cajón.
Las gachas, el pan crujiente, las costillitas de lechal, los huesitos de santo, los tocinillos del cielo, la miel de romero y el buen vino, que constituyen la pitanza del convento, suben como por milagro de los fogones hasta el refectorio, desde el túnel arriba gracias a las poleas, a los riñones de la hermana portera y a sus musculosos brazos. Una noche cuando maitines justos, la novicia Angustias fue llevada de su celda al ascensor, de esta guisa la subieron transida, levitando para que la viera el doctor simulando taparse los ojos.

5- Lentamente, impelido por una fuerza interna, se levanta, sube, se eleva a ojos vista.
__ Todo lo que sube, baja__ le advierte ella, palmeándose las jugosas nalgas.
La escena transcurre en la cama, el mozo tiene las calzas bajadas, fuera los chapines, sin camisa de faldones, el pecho jadeante. Contempla el eterno prodigio del ascensor que cada noche iza por su cuenta lo que entre las ingles, antes colgaba, inerme.
Miguel Ángel, el dios de los cinceles supo plasmarle como modelo; excelentes nalgas, torso esbelto, rostro juvenil y pensativo, dudoso, rizada melena, pero se olvidó de poner en marcha el ascensor de la entrepierna y así quedó en mármol para siempre, para befa de féminas como ésta.
Son cinco primeras versiones o antecedentes del llamado ascensor, visto desde perspectivas alucinantes. Podrían citarse más, a voluntad. Lo verdadero es que el año 1823, en Londres, Burton y Hormer construyen el llamado cuarto ascendente que tenía capacidad para elevar hasta 20 personas a una altura de 37 m.
Pintura: "El rapto de Ganímedes" Peter Paul Rubens, 1612.

Más elevadores y ascensores de lo que sea; en GUS, cosa de Mari Carmen:   http://callejamoran.blogspot.com/  

34 comentarios:

Fibonacci dijo...

Me he dejado transportar...he sentido vertigo...he alucinado con los bellos paisajes...he disfrutado con los personajes...he visto como cupulan...y hasta te he visto a tí mientras desgranaba el relato...luego me he sumergido en mi mundo y he hechado de menos alguien que me eleve a tu pedestal de tu sapiencia...un besote...lindo y más que lindo...sobre un diez...te doy un once.

Fibonacci dijo...

se me olvidaba...¡salve Natalia!

CAS dijo...

...y si, hace falta un elevador muy poderoso, para subirse a estas letras....
Antes de comenzar a leer tu relato, pensé que te vendrías para tiempos más presentes, pero no! Natalí puede con esto también....y de qué forma! hasta nos permite un sonrisa cómplice en su quinto piso o quinta parte.
Un abrazo enorme, de lo más elevado que tengo.

Juan Carlos dijo...

Muy bueno Natalia. Me han encantado estos precedentes del ascensor. El de Eneas tiene la genialidad de lo breve. El pobre esclavo romano, genio incomprendido que paga tan cara una imprevisión.
Besos Natalia.

Carmen Andújar dijo...

Hasta el infinito y más allá, como en aquella película. Menudo ascensor, elevado hasta las nubes, ¡Oh la magia! que bonito sería.
Un beswo

Teresa Cameselle. dijo...

Viaje por la historia con historias del ascensor, curiosas, graciosas, y llenas de datos interesantes, como siempre.
Recibiste mi correo de ayer? Vienes por Navidad?
Bicos.

SUSANA dijo...

Qué maravilla este trabajo,Natàlia! Mientras lo disfrutaba hasta el punto final, recordé la "deus ex machina", maravilla que heredamos del teatro griego-romano y esa deidad que bajaba y subía tan..."oportunamente" en el escenario!

Muchas Gracias guapísima, por este bonito momento con Vos! Abrazote apretado!

mariajesusparadela dijo...

¿Y POR QUÉ NO ESTÁN LAS ALAS DE CERA DEL DÉDALO NOMBRADO? Podrías ponerle el nombre de "Autoascensor"

Myriam dijo...

¡Vaya! ESto sí que es variedada de ascensores....

Beso

ANTIQVA PHOTOBLOG dijo...

Amiga, tienes una imaginacion desbordante... Si un dia dejas de escribir te saldran chispas de los pelos... ¡Que barbaridad...!

Por cierto, en que cosa se subiria el famoso Elias...

Un abrazo fuerte, amiga, y mi felicitacion

Neogeminis dijo...

Como era de esperar, nada más entrar en tu ascensor (o en plural) uno sobrevuela antiguos mundos, mitológicos, misteriosos, maravillosos...personajes alados -algunos-otros simples mortales pero todos se elevan a tu ritmo, entre las musas que te son propicias siempre y tu gran imaginación!


un abrazo!

P.d
la falla de "ascensor" de la entrepierna del modelo de Miguel ángel es algo siempre me intrigó! ajjajaja

LUNA dijo...

Caray, menudo paseo por la Génesis, el embrión, del ascensor, fruto de la fértil imaginación del hombre.

Desde 9 siglos antes de Cristo, en el Carro de Fuego de Elias, el Profeta, hasta el siglo XIX, cuando se puede ya ver configuado el elevador... sin olvidar a Tarzán y Jane, paseándose por la selva, una vez más nos has elevado a una lección magristral por la Historia.

Todo lo que sube baja....Menos mal, sino que dolor testicular!!!!!!
Una maravilla, como siempre.

Isabel Romana dijo...

Ja, ja, me han encantado tus ascensores, natalia. Yo me veo como esa monja medio desmayada en el montaplatos... Y, de no haber sido por ese episodio, quizá hubiera sido elevada y transportada al otro lado de la tapia conventual al día siguiente, que amaneció azotado por un cierzo helado y picarón, que todo era meterse bajo las faldas de las hermanas y tirar de ellas para arriba... Besos y feliz fin de semana.

Medea dijo...

Ayyyy Nátali infeliz de mi, que no había pensado en ascensores más antiguos que el que había en casa de mis abuelos jajaja estos si son de rancio abolengo, los que tu nos describes. Y el NO ascensor del modelo de Miguel Angel que me da a mí, que ni sube, ni baja jajaja simplemente...se lo comió un tigre porque no está.Como siempre un verdadero placer leerte. Un besillo graaaaaannnde y miles de cariños.

Mad el Mago dijo...

Como siempre elevadas palabras que nos transportan más allá de la realidad.

Salve Natalí, felices fiestas.

Verónica Marsá dijo...

No me preguntes en qué lugar leí los orígenes de los ascensores hidráulicos, de tracción animal o de poleas de hace como unos 3.000 años! Y nos creemos los listos del cosmos en la actualidad!

Un buen paseo me has hecho dar arriba y abajo, un buen trabajo el tuyo!

Besos amontonados ya en forma de montaña, con aroma a turrón de almendra y de mazapán!

Abrazos entre espumas y espumillones horteras de colorines y de fiesta!

Achuchones ornamentados con salsa de ciruelas y mandarina almibarada!

PACO HIDALGO dijo...

Hay que tener una imaginación prodigiosa para buscar antecedentes del ascensor, elavador o lift en pasajes mitológicos, clásicos o históricos: genial el Carro de Elías o el rapto de Ganímides por Zeus, o la monja levitando no digamos. Originalísimo. Un cordial saludo.

alfredo dijo...

No sabría con cual de los 5 artilugios elevadores quedarme, todos tan primarios, tan etéreos, tan experimentales, que da un poco de miedo.

Me quedo con el fondo, con la intención, con la plasticidad del relato, que transporta a cinco "ascensores" en su lucha por mantenerse y por llegar. (lo de volver ya es otra cosa)

Besos

Gastón D. Avale dijo...

Pero que gran ascensor! por favor! me fui hasta el infinito natalia! me la pasé muy bien por acá....feliz año y felices fiestas!!!! un beso! aveeeeeeeeeeeeeeeeee!

gustavo dijo...

elías y mi agüela...reconozco ,natalí, que todo lo que me suena a biblia, a religión judeocristina, casi casi que me encrespa...pero más allá de eso,otro mito más de ascensión a los cielos. más adelante mencionas...¡qué leches, en segundo lugar!...mencionas a ganímedes...del cual conocía sólo su nombre,no tenía ni idea de que hubiera sido raptado por el dios...pues bien, dos mitos y una sola historia, aunque me quedo con la de ganímedes por lo desexual que tiene esa historia...
ay, la monja...ay, la monja...qué guapas eran y cómo se aprovechaban los de arriba del ascensorito ese¡¡¡
uy, perdón, me he saltado el primer ascensor, natalí, y eso que he apuntado en mi cuaderno de bitácora cada nombrecito...en fin, primer ascensor...sabes, natalí, me has hecho pensar en un documental a cerca del coliseum...a lo que recuerdo, esos ascensoritos ya existían...pero sólo es un recuerdo del que si estoy equivocado me lo dirás...al parecer, de los bajos de la arena del coliseum, se podía ascender a la arena mediante ascensores...¡es posible, natalí?
miguel ángel...bue...bue..sí, un artistazo, estoy de acuerdo natalí. pero si es como tú dices, y sé que es así, qué poco pensó en las mujeres del futuro...si es que no hay derecho...¡mira que no poner ascensor al pene!
mil besos, natalí.

maria jose moreno dijo...

te digo lo mismo que a la otra churrigueresca, que sois una malditas hitrionicas historicas, siempre llamando la atencion y que no hay manera de que me entere de que vais hasta que no llego al final...jajaja
Y es verdad todo lo que sube baja y lo importante es que suba rápido y baje despacito...jajaja
Un besazo navideño

Pepe dijo...

Yo creo Natalia que tanto Elias como Ganímedes, fueron los dos primeros abducidos de la historia de la humanidad. Uno en un carro de fuego y otro gracias a las garras de un aguila enviada por Zeus o Zeus mismo, convertido en aguila, que la mitología no se pone de acuerdo en este punto. El resto de historias todo un dechado de imaginación y buena literatura.
Un abrazo.

MAR SOLANA dijo...

Galleguiña.. ¡eres un hacha y me dejas con la boca abierta! ;DD

Carros de fuego voladores...

Águilas parlanchinas y protectoras...

¡Mon Dieu , que caro salió el primer ascensor de la historia por un inoportuno picotazo!

¡Ay, los misteriosos elevadores de los conventos!

Jajaja... hmmm el ascensor de la entrepierna de Miguel Angel, sublime...

Buen trabajo, ¿dónde se vota? ;DD

Besotes.

Ricardo Miñana dijo...

En estas fiestas tan entrañables,
en las que vivimos la ilusión y
recordamos a los que ya no están,
con mis mejores deseos de felicidad
deseo pases una feliz Navidad,
junto a tus familiares y amigos.


¡¡FELIZ NAVIDAD!!

Un abrazo.

IRLANDA dijo...

Me dejas con la boca abierta, pero como puede ser que me entere de tantas cosas en tan poco tiempo.
Tú manera de escribir me hipnotiza y me recreo .
Estupendas historias elevadas por la imaginación.
Muy pudoroso Miguel Angel, jejejjeje

Petonets

Neogeminis dijo...

Natalia, pasaba a agradecer tu comentario tempranero (al menos para mí) en mi entrada. Te doy gracias por todo el cariño y entusiasmo con que siempre has seguido mis post y eso me seguir adelante en este descubrimiento diario que es la actividad bloguer. También a mí se me cruzó la idea de los posibles "ligues" virtuales al montar las fotos! jajajaja...y los que salieron de adolescentes estaban a tiro inmediato! jajajaaja

Un beso enorme y gracias otra vez!

P.d
de pasoaclaro que la Mónika que aparece en la illita no soy yo. Yo estoy como NEo, y de unos siete u ocho añitos!

Manuel dijo...

Buen repaso a la historia y sus ingeniosos inventos, he de confesar que al leer el referente al ascensor elefantiásico me he acordado de los dibujos animados de Los Picapiedras, jajajajajajaja. Con respecto al Miguel Angel dese luego no pasaba la Inspeccion Técnica de Edificios, jajajajajajajja
Un beso

Cornelivs dijo...

Estupendo relato, Natalia. Me sumo a lo dicho por Susana e Isabel Romana.

Un abrazo.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Mi querida Amiga Natàlia,

Este relato es un prodigio de prodigios. Me encanta esta mezcolanza de idea e imágenes, desde el Rapto de Ganimedes, hasta el invento del ascensor, sin olvidarte del detalle picarón de lo que en su momento sí subía y ya no sube, anatómicamente hablando. Eres como un torrente de ideas e imágenes. Tienes la capacidad de hacernos creer que nos vas a explicar una cosa y luego resulta que es otra totalmente inesperada. ¿Qiuién es capaz de imaginarse el deus ex machina de Eurípides, con los artilugios del Coliseo, o con el Rapto de Ganimedes?

Creo que, si escribieses todo lo que tienes in mente, se agotaría el papel del mundo, o, hablando más modernamente, serían necesarios muchos Gigas de ordenador para almacenar tantos y tantos pensamiengtos e ideas.

Que ese artilugio que tan bien nos defines te suba ahora a ti y a todos los tuyos hasta las cumbres de la Felicidad, que siempre estarán a más altura que las de Andorra.

Un abrazo Navideño, mi Querida Natàlia.

Antonio

Kaplan dijo...

Bendito sea el ascensor, que nos ha hecho la vida más fácil. Y cuántas historias de amor (y sexo) no habrán subido y bajado en ellos?

Primavera dijo...

Contigo se sabe el principio pero joper cuantos cambias que el final siempre nos dejas aducidos.
Me perdi este jueves..cachissss
Primavera

Mar dijo...

Natali:
también esta vez te me fuiste a tiempos remotos. No se me hubiera ocurido nunca. Debo de ser de una imaginación muy limitada. Siempre escribo con lo que veo, vivo o escucho a otros haber vivido o visto. Me cuesta mucho salirme de este mundo. Tú, en cambio, te pones a crear sobre posibles orígenes del ascensor y, así te podrías estar yo que sé cuántas horas... alucino.
¿Así que a Miguel ángel no le funcionó el artilugio? ¿O fue al modelo? Esa parte requiere más detalles...jajajaja
Petonets maca

Mary dijo...

Natalia!!! Ascensores del tiempo!!! jejeje Me perdí en el viaje!!! No pasé antes porque estoy estudiando para un final para el martes y como ahora ya me falta el repaso, pase a leerte!!! Besitos y muy felices fiestas!!!! :0)

elena clásica dijo...

Querida Natalì:

¡Qué bueno el relato de mil perspectivas! Y como protagonista el ascensor, escenario y ambientación de tantas historias, algunas de tantos siglos atrás.
Me han gustado todas mucho, pues en ellas cabe la mitología y la perspectiva nunca vista de algunos personajes como el dulce copero de Júpiter.

el ingeniero esclavo me ha dado mucha penita, pobrecito, devorado por panteras, a costa de una abeja. Qué bárbaro momento, qué serie de casualidades se cruzaron para que fallara el romano ascensor.

La historia de la monjita levitadora me ha hecho reírme a carcajada límpia, qué escena surrealista, ¡tremenda!

Y el cuadro del "todo lo que sube baja", vamos, cachondeo a la narradora no le falta, como te las gastas con tus personajes, amiga.

Absolutamente genial el ascensor, qué grande eres.

Un gran abrazo, amiga, escritora.