7 de julio de 2010

!Los Jueves un relato! AMOR "El duende de Sherwood"

Ona andaba mojándose los pies en la hierba, tropezando con las setas, las babosas, el musgo y los duendes de orejas en punta que le guiñaban un ojo.
Ella les sonreía, aunque muchos dijeran que eran inventados.


Escuchó el relincho de un caballo. Sus ojos, de un verde capaz de camuflarla entre los helechos, inspeccionaron la espesura del bosque con una habilidad adquirida de madres a hijas.
Era un potro marrón, pesado y grandote, al estilo de los que montaba la tropa del sheriff. ¿Podía robarlo?
Se escondió al acecho detrás de unas matas de arándanos, y por puro nerviosismo, se comió unas cuantas bayas.
La bestia estaba atada a un tronco, sola. Pensó: « ¿Y el jinete?» Un escalofrío le recorrió la espina dorsal; jinete era igual a mano que empuña una espada normanda.
Cuando ya había decidido huir siguiendo la lógica más elemental, escuchó una voz que cantaba desde el río.
El curso de agua también cantaba, pero la voz pervivía por encima del sonido líquido. Era un canto salvaje y a la vez no desentonaba con el entorno, se acoplaba en él lo mismo que el piar de aquel martín pescador que ahora, tras un chasquido, se zambullía en las aguas, convertido en flecha anaranjada, blanca y azulada.
Ona se agachó para observar a cubierto entre escaramujos y endrinos.

El agua brillaba soltando chispas de plata. En el centro del remanso el enigmático cantante estaba panza arriba, desnudo como las truchas. Ella no pudo ni quiso dejar de mirarle; a fin de cuentas, a eso había venido, a mirar y a salir de dudas.
El nadador con la piel tostada de arriba abajo, como si fuera normal tomar el sol por entero, tenía la garganta fina, el pecho esbelto, el vientre tenso. Largos los brazos, los muslos y las piernas, el sexo espolvoreado de vello rubio…
Era un dios del río ¡un duende descarado! En los torbellinos flotaban sus cabellos de trigo maduro, como las cejas y las pestañas. Los ojos eran del color del cielo y miraban al cielo. Cantaba en una lengua extraña, la de los demonios o la de los ángeles. Un rostro de facciones suaves, sin barba, porque, aventuró, se la quitaba o aún no tenía. No era un niño. ¿Era un hombre muy joven con cara de niño?
Ona tragó saliva y se tapó la boca con la mano. ¿Acaso todo esto lo estaba diciendo en voz alta? En su corazón era lo mismo que si lo proclamara a grito pelado, espantado a los pájaros.
Para su desgracia tosió y estornudó, traiciones del cerebro y del cuerpo al unísono.


¡Perdición! Convertido en un resorte aquel dios bárbaro salió del agua, tomó el cuchillo clavado en la hierba y se lanzó tras ella.
Ona echó a correr. Sus pies menudos volaban ¡No bastaría!
Avanzaba sin mirar atrás, pero los cabellos, llamas o algas de fuego, se le enzarzaron en las ramas «¡Mañana me los corto!» se dijo. A su espalda oía la respiración de él acercándose, inexorable. Lo quiso el malvado genio del bosque, Ona cayó de bruces probando el sabor de la tierra húmeda e ingrata.
Por el rabillo del ojo, aterrorizada, vió sus pies que se le antojaron perfectos, firmes en el suelo. Sus manos delgadas la tomaron por los hombros para darle la vuelta.
Quería mirarlo a los ojos, retándole, sin gritar, echando chispas, escupiendo, furiosa, orgullosa. Pero, no quería, arañar aquel rostro mágico para hacerle daño.
Él no le sujetaba las muñecas ni la golpeaba. Sonreía igual que un niño.
Hincó el cuchillo en la tierra y se inclinó, apoyándose en las palmas de las manos.
Le mojaba el rostro con las gotas que caían de sus cabellos. Con la punta de los dedos le apartó de las mejillas unos mechones y unas briznas de hierba, luego sonrió otra vez.
Entonces supo que no le haría aquello que los bárbaros suelen hacerle a las chicas.


De su cuello colgaba un extraño símbolo de plata, serpientes entrelazadas que cosquilleaban los pechos de Ona. En cada oreja el duende llevaba un pequeño aro.
Cerró los ojos y él le acarició las pestañas. ¡Qué delicia! ¡Qué ternura! « ¿Deseo?», se preguntaba. Jamás había estado así con un hombre. Suspiró profundamente.
La besó, no se opuso y sus labios se abrieron lentamente para besar por vez primera. 
Notaba el vientre húmedo de él encima de su camisa, ambos respiraban con violencia. Pasaron unos segundos, imposible medir el tiempo de las caricias; Ona abrió los ojos.

Estaba de pie, era muy alto y se reía sacudiendo la cabeza para secársela sin importarle estar desnudo ante ella. Le tendió una mano, ayudándola a levantarse. Nunca le haría daño. Era amable. Ona pensó que en su mundo lejano los jóvenes se mostraban sin vergüenza y sin pecado. Sonrió al muchacho porque ya no le tenía miedo.

El bárbaro anduvo hasta el caballo y le paso la mano por el lomo, contento, el animal sacudía las crines. Con la izquierda hizo ademán para que ella se acercara. ¡Estaba loca! Lo más natural era salir corriendo en dirección contraría. En vez de eso, se aproximó. Aquel índice tenía un poder similar al del imán aunque ella desconocía lo que era un imán.
Agachándose un poco la besó en la frente, las clavículas, el cuello, las orejas con sus labios tibios, carnosos. Abandonada a un vértigo desconocido, entornó los ojos.
—Harold__ dijo, señalando a su pecho. Se llamaba Harold. Ella contestó:
—Ona.
Era un chiquillo atolondrado porque repetía en voz alta:—Ona, Ona, Ona...

De una bolsa tomó un manto y se cubrió de pies a cabeza. Tiritaba, lógico; el otoño no era la mejor época del año para darse un baño en aquellas aguas frías, por más cristalinas que fueran. ¿De dónde venía? y se respondió: "Del norte muy al norte, alli los otoños se cubren de nieves, es la tierra de los antíguos vikingos", eso contaban los viejos al amor del fuego, recordando, horrorizados, las invasiones de aquellos diablos rubios en tiempos de sus abuelos.


Ona lo saludó antes de salir corriendo; sin correr demasiado.Volvía la cabeza despreciando tropezar con las raíces de cualquier árbol.
Harold montó en el caballo una vez vestido con su cota de hierro, el puñal enfundado en la cadera izquierda. Con los pies descalzos golpeó los ijares del potro y salió a medio trote sobre aquel animal enorme, demasiado grande para él.

La niña del cuento se dejó caer sobre una roca lisa y tersa. Respiró hondo, preguntándose: «Todo esto ¿lo he inventado?» Creyó ver un gnomo diminuto oculto bajo el sombrero de una amanita que con la cabeza negaba, diciéndole:
—Ha sido tan cierto como yo mismo. Créetelo, Ona —luego, literalmente, se esfumó.
"Su aliento en mi boca, su olor en mi piel su imagen en mis ojos"
_____________
Fragmento del capítulo 2 de mi novela "El bosque de Sherwood"
Ilustración: Ona Peña. Foto: Archivo personal.
LAMENTO NO SER MÁS BREVE, SIGNIFICABA CORTAR POR LO SANO, DISCULPAS, CON ESTE LARGO RELATO ME DESPIDO HASTA...FINALES DE AGOSTO.
Susurros nos propone amores, están donde GUS: http://callejamoran.blogspot.com/   

36 comentarios:

Verónica Marsá dijo...

Ah, picarona... Esas aguas frías no te han enfriado la sesera, eh?

Me parece que algunas lectoras van a pedir esta noche a sus esposos que se den un baño, hi, hi.

Mira que cuando veo un testamento posteado se oyen mis reniegos hasta Madagascar, pero ya me los he autofagocitado, he leído todo, de cabo a rabo, sin rechistar.
Amanitas, enanitos, chico, chica, humedades, gallardías y valentías! Amor fresco ensoñado.

Petoncillos, compañera.

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

!Qué culpita tengo! tema amorrrr, pues metí mano de un capitulito del "bosque" y así quedó, pillina y picaruela Helénica. Un cuentecito de nada, refrescadito y calentito.
Disculpas, cortarlo no podía, noooo, que lo tullía. Petonetes aixeridets, companya.

¡¡¡ Llego Primavera !!! dijo...

Pero mujer como nos haces eso, ahiss y donde busco un chico que me refresque eh, como se nota que estas de vacaciones, la mente se dispara y todo ehh
Me gusto mucho largo para nada, me hubiera gustado mas detalles vamos para no dejar que mi imaginacion solo vuele porque tu ya me lo proporcionas.
Felices vacaciones que seas muy feliz y super relajadas.
Primavera

Elena dijo...

Me vas a hacer esta noche llenar aunque sea la bañera, jijijiji...
Excelente como siempre.

Un beso.

Isabel Romana dijo...

¿Pero no estabas ya de vacaciones? Gracias por este regalo tan bonito. Me ha gustado mucho, así que espero que pronto podamos tener en las manos tu bosque de Sherwood... Un abrazo enorme.

Any dijo...

Pues a mi me pareció corto! quería saber como seguía, ufa!
Ejem ... ejem ... todavía quedan de estos duendes por el bosque de Sherwood? Digo ... tal vez un día vaya por alli para comprobarlo. Mi interés es absolutamente científico claro.
;)

Neogeminis dijo...

Precioso fragmento de una nueva novela que espero seguir descubriendo...duendes, doncellas, jinetes, bosque y amor...todo en fragante conjunto...

Un abrazo!

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

PRIMAVERA, LA SANGRE ALTERA, JEJEJE.
Me das una alegría con lo de que no te parece largo,porque eso pretendía, poner miel en boquita ya que se trata de un cap. de mi novela, así que para más detalles, para ver como siguen el nene vikingo y la nena sajona, más Robin, et, et, habrá que esperar a que se publique, ainggggg, cruzo deditos.
Primavera dulcísima, me despido, eso digo, pero a lo mejor o, a lo peor...algo escribo. Besitooo super cariñoso

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

ELENA DE MI CORAZÓN, llena bañerita que en verano nunca sobra. Gracias cielo y cuídate, a pasarlo bien, besitooo algo saladito cual espumita de mar.

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

ISABEL amiga,estoy con un pie en Galiza, pero no quería largarme sin soltaros este rollito amoroso según pedía el tema. Cap. 2 de mi novela, a ver si se cummplen tus deseos y para seguir esas aventuras sea necesario hacerlo en papel, que los dioses te escuchen y el "Bosque..." crezca de verdad. Éxitos con Dido, felices vacaciones, descansa infatigable escritora, lástima no poder estar en Barcelona en la presentación de Dido, entonces ya me encontraré en Cariño. Suerte segura, y nos vemos en otra ocasión, lo sé. Bsitooos !ave!

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

ANY cariñosa, jejeje, tu interés científico botánico y mítico a lo medieval, me produce una grandiosa alegría, señal de que te amarré a ese bosque, eso parece. Gnomos, guerreros, vikingos, elfos, Robin, Marion, Juan sin Tierra, Ona y Harold, et, et, siguen sus aventuras que espero ver en papel, pronto, cruzo de dedos. Saludos míos y de esa pandilla en el bosque de Sherwood. Besitoooos muchooos.

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

MONICA, COMO DICES MUY BIEN, ES UN FRAGMENTO Y LO PUSE PORQUE SE ADAPTABA, CREO, AL TEMA AMOROOOSO PROPUESTO, LUEGO SIGUEN Y SIGUEN LAS AVENTURAS DE HAROLD Y ONA, Y ROBIN Y MARION Y...
Gracias cielito estrellado, espero verlas pronto en papel. Bsitoooos cruzando océanos.

maria jose moreno dijo...

he disfrutado con este fragmento pero quiero más. Dnde puedo comprar la novela. Me gustaria leerla estas vacaciones.
!Que bien escribes, puñetera!
Un besazo.

Pepe dijo...

La lectura de este fragmento me ha sabido a muy poco, así que no sufras por su tamaño. Me ha encantado el halo de misterio, de naturaleza viva y mágica, de duendes, de bellas criaturas que encuentran el primer deslumbramiento de un amor casi irreal.
Si es un libro inacabado, cuando lo publiques me gustará tenerlo.
Un abrazo.

yonky dijo...

Cuando la inocencia aun palpita a flor de piel,la imaginacion,el misterio y la fantasia hacen su juego.Hasta cuando!!,hasta cuando?tesoro que a cada cada individuo ofrece esta bendita vida,y al cual muchos denostan sin apreciar su verdadera dimension,otros,los pocos, le encuentran su encanto.

AVE!! como bien dices tú

cariñitos

maruja dijo...

Pues hasta primeros de septiembre y Felices vacaciones ¿Hay niños en tu paisaje? Un abrqzo

Juan Manuel Rodríguez de Sousa dijo...

Pues yo la quiero leer entera, jaja, esto no vale, nos quedamos con ganas de más. Qué bien está escrito,
Un saludo
Juanma

XoseAntón dijo...

¡Salve, Nátali! ¡Qué los príncipes son azules!, no rubios vikingos... Me gustó ese amor inocente y desnudo a los ojos de la moza.

Bikiños, petons

rosa_desastre dijo...

Y ahora tendremos que esperar a septiembre para seguir leyendo?? tendremos que cerrar los ojos y adentrarnos en ese bosque (todos tenemos un bosque asi en nuestros deseos) pero hacia falta que nos los despertaran. graciasssssssssssssss.
Un beso

Maria Liberona dijo...

AYYYYYY !!!!!!!
QUE BELLOOOOOOOOO !!!!!!!
ME HE QUEDADO SOÑANDO Y DE SUSPIRO EN SUSPIRO AYYYSSSS MI NIÑA !!!!!
ME HAS DEJADO SIM PALABRAS ......

ANTIQVA dijo...

Amiga, ante todo el deseo de unas felicisimas vacaciones, y quedamos expectantes ante posibles noticias de publicacion de la obra...

Un abrazo fuerte, amiga

Tésalo dijo...

Es esa Alta Edad Media, una etapa de muy escasa información.
Es lástima no haber conocido más de otros paises. El Reino Unido ha dispuesto por razones cinematográficas de muchos más recursos. Afortunadamente, tú nos recuerdas, que aquel reino de Dacia, realmente ha existido.
He adquirido un libro, una historia de Grecia hasta la caída de Constatinopla. Se ha hecho menciòn en ella de la evoluciòn de la lengua griega. No obstante un griego de hoy en día puede que sí que entienda sin dificultades insoslayables, lo que se ha escrito hace dos mil años.
Los iraníes, con la inscripciones grabadas en las ruinas de Persépolis, sí que pueden.
Borges ha escrito, por lo demàs sobre literatura escandinava y germànica de una manera erudita y muy amena.

Tésalo

Tésalo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tésalo dijo...

Un vecino mìo, es de origen bretón. Durante La Revoluciòn Francesa, los bretones, muy tradicionalistas, se habían puesto de parte de su monarquìa absoluta.
Con todo, han tenido conciencia de una manera constante a lo largo de su historia, de haber sido expulsados de sus territorios en la Gran Bretaña allá por el siglo quinto. De ser aniguilados incluso. A la manera de còmo lo han sido los armenios. Y otros.
Hay ciertos acontecimientos, que han sucedido en el pasado siglo, a los que evito mencionar por razon de puro espanto. Espero alguna crónica acerada de tu parte Nat
ália.
Historias de mujer, muy comprometidas con su realidad de sujeto de la historia, de ser viviente, de agente activo en la economía de una sociedad de subsistencia, ya industrializada, competiviva y desarraigadora, etc
Se ha citado por La dos en estos días, a Doña María de Molina, a propósito de alguna cronica medieval, en la que se han visto envueltos todos los reinos peninsulares en aquellas épocas de cambios en el siglo XIII.


Todo esto que yo, te he comentado, sin embargo sería una tarea que yo mimos habría de llevar a cabo.
Se mezclan entonces mis espectativas contigo, gana simplsemente de haberme comunicado algo. Y mis afanes.

Tésalo

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

MARÍA JOSÉ...puñeterita eres, cielo, gracias por tus palabras y ya sabes, a leer.

PEPE: "bellas criaturas que encuentran el primer deslumbramiento de un amor casi irreal" Ni más ni menos que ese encanto casi irreal quería reflejar en el bosque mágico. Bsitooo amigo.

MARUJA, había una vez un niño y una niña, ella se llamaba ONA, se llama Ona y dibuja gnomos, pájaros, setas, sueños, acertaste de lleno, en la foto hay niños de mi corazón, reales pero como Haroold y Ona, felices y su amor me llena de felicidad, ya se sabe, las madres...Bsitooo muy especial.

JUANMA, bien regresado. A ver si tus deseos se cumplen, estoy en ello, gracias amigo por tus alentadoras palabras, besito.

XOSÉ, te equivocas de lleno, hay gnomos, y duendes y princesas pelirrojas y príncipes rubios y vikingos. !Faltaría más! ¿A mí me lo dices? Ya hablaremos largo y tendido de los cuentos de hadas, de mozos bellos y chicas encantadas, bikiño.

ROSA, intérnate en ese bosque, basta cerrar los ojos y te encuentras entre gnomos y hadas, con Harold y Ona. Espero y deseo que pronto ese sueño esté escrito sobre papel y con dibujos. Nos vemos siempre, feliz verano, bsito cariñoso.

MARÍA LIBERONA, es una gozada que me visites. Tus palabras me llegan muuuy dentro, suspiro contigo y Ona, y Harold te envían un dulce besito. Tú sí crees que los cuentos amorosos son posibles o soñables.

ANTIQVA, quedo a la espera de que ese proyecto sea realidad, hay que creer en los sueños, en las historias misteriosas y magnéticas como los cuentos que tú escribes. Feliz verano, bsito.

TÈSALO, en crónicas, en cantares de gesta, en la voz de los juglares, existían estas leyendas, lo mío, amigo, no intenta la erudición, aunque te aseguro que me documento a fondo dentro de lo posible, pero procuro inventar la ficción, y en el mito de Robin (hoy de moda sin que tenga yo la culpa)encuentro una mirada al bosque mágico donde tantas cosas no sucedieron pero se soñaron. Otra versión al mito intento dar con este libro, aquí un solo cap. en los demás, otras cosas, además, del amor, sobretodo el héroe maduro que aún lucha por cambiar las cosas, enfrentado a su decadencia y a su tiempo.
Me congratula que leas história en ensayo o a los clásicos, es la base, la simiente donde nacen las ficciones como las que yo intento plasmar.
Bsito.

Arrecife de Coral dijo...

¡Que maravillosa la sencilla armonía que desprenden tus palabras, tus líneas! ¡Cuanta emoción causa lo desconocido, cuán tentadores resultan los amores prohibidos!

No por ser extenso deja de ser precioso.
Un mar de besos... ^^

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Tésalo, mencionas a la Bretaña, mi yerno es bretón, el que sale en la foto con mi hija, es de tierra sometida a ultrajes por su particularidad, Cataluña estuvo en su momento al lado de los Carlistas, sucede a veces con los nacionalismos que se decantan por las derechas. Armenios, Kurdos, palestinos...la minoría o la diferencia se tolera mal y frecuentemente, se le oponen nacionalismos aún mas acervos. En este mi cuento juevenil-adulto, no quiero entrar de lleno, pero algo digo, si, de sajones, normandos, y evoco otros del norte escoceses, pictos (dichos por los romanos), galeses, galaicos de lenguas o celtas, lo cito porque no puede ni debe, creo eludirse el como el cuando el de donde vinieron las cosas. En definitiva, y resumiendo, detrás está el poder, el territorio, la iglesia, los nobles, el feudalismo, mismos perros con distintos collares. Aunque, desde luego, en la matización está el gusto pòr viajar a los pasados, quizás para comprobar cuan sañuda a sido siempre esa lucha, para ver que los perdedores siempre son los mismos. Bsito, ha sido un placcer, amigo Tèsalo.

ARRECIFE CORALINO, BIENVENIDA a este blog, sígueme si quieres que yo ya te sigo porque me ha gustado mucho lo que en tu blog he visto.
Amores prohibidos, si encima es el primero, no hay quien se resista. Atrae la belleza desconocida, la juventud está para traspasar barreras o estamos perdidos.
Hasta siempre !salve! amiga, reposa, nada, sumérgete feliz en aguas cristalinas como yo me propongo hacer en breve, bsitooos.

Gastón Daniel Avale dijo...

NOOOOOOOOO!!!!!!!!!1 VOLVE!!!! ESTO ES PECADO! COMO NOS VAS A DEJAR CON ESTE CAPÍTULO Y TE VAS CON EL RESTO DE LA HISTORIA!!???? jajajaja....me encantó....que lindas palabras...yo todavía te contesté en una entrada anterior en mi blog, esperando que me contestes... increible, me ha llegado hasta los huesos! bravo natalia! arte del bueno! besos! hasta la primavera!

elena clásica dijo...

Ay Natalí, que belleza nos dejas.
Así como a veces se difuminan los límites entre el espacio y el tiempo, yo creo que el ambiente mágico, y el corro de duendes que te esperan en esas bellas tierras donde el sol ilumina las noches con su último fulgor, ya te han alumbrado de antemano.
Ona entre sueños y realidades, Ona sin duda sintiéndose viva y feliz, Ona sabedora de que ha sido todo tan real como el gnomo que desaparece ante sus ojos y le confirma su experiencia. Un fornido vikingo entre dios y niño, una imagen irreal, pero el cuerpo de Ona mojado de agua de sus cabellos...
¿Qué se puede decir ante la belleza y ante la magia celta? En este capítulo de "El bosque de Sherwood" el ritmo narrativo es ansioso, el espectador corre como Ona y se deja llevar por esa dorada tentación que hace palpitar el corazón como sólo en un recuerdo lejano...
Una narración maravillosa, llena de magia, de duendes, y de encanto.
Felicidades, querida amiga, qué grande eres.

Sigue, sigue escuchando a los espíritus de la naturaleza, cuando los escuchas y los buscas detrás de los árboles, aparecen, ya lo sabes.

Precioso. Un abrazo, Natalí.

Susurros de Tinta dijo...

Mira nena, que ya te he dicho que las temperaturas no son precisamente otoñales y el termómetro, el interno al menos ha subido unos graditos, jajaja, si esto es una muestra del libro, me muero por leerlo, jeje, no te lo vas a creer pero no le he metido mano al Troya, pero como me digas que hay escenas como esta, juassss, dejo de leer los jueves y me pongo con él, mi pececillo me ha dicho, pues si que escribe bien!!!, a ver si se cree que esta sirena no tiene buen gusto al elegir a los amigos, creo que me va a encantar, duendes, hadas, aventuras, y amor, esto promete y si me hubiese hecho una foto mientras leía este relato, hubiese sido mi mejor comenario!!!, a ver si te lo hago ver, mmm, boca abierta con sonrisa bobalicona, cosquillitas por ciertas partes que no pienso nombrar, jijiji, en fin, mejor me callo que estoy más guapa, voy a por un abanico, ¡¡¡cachis!!!, miles de besosssssssss.

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

GASTON, lo lamento, os dejo con la miel en los labios, hasta que lo quieran los duendes editores, que de existir, existen y en ello están, veremos, voto a Odín en honor a Harold.
Besitos de Ona médio ficción, medio realidad, pincelitos en mano.


ELENA de mi corazón, es un cuentito para público-juvenil adulto, tema Robin (está de moda, no tengo la culpa, lo escribí antes de esta fiebre peliculera) Me llenas de una alegría verdadera porque penetras en esa magia como irreal pero que es cierta, el primer amor entre gnomos, bosques humedos y setas. Sigue por derroteros más duros, no todo es amooor en "El bosque..." aunque lo hay, desde luego. Como siempre es un placer y un honor que me leas cariñosa poeta.
Pásalo bien este verano, estaré por el blog muy poco y desconectada, apañando al Quinto ante la mar galega.
Besitooos a Santiago, a ti cien, de mi parte y de Ferran.

SUSURRANTE sirenita, creer en los cuentos es dulce y sano, creer que existe eso del flechazo en el primer amor es una maravilla, tú eres una sirenita cariñosa capaz de enamorarte de las leyendas. Ona existe de verdad, es mi particular pececita y la tienes retratada con su Harols verdadero, además Ona cree en los gnomos hasta el punto de dibujarlos, para muestra el pajarito que consta. Sigue "el bosque..." con amores y espadas, hay de todo un poco en el tiempo de Robin.
Necesitarás abanico para "La Paz de Troya", métele mano, métele, que vas a sudar me parece, aquello saca chispas en todos sentidos, al menos es lo que intenté al escribirla. Espero tu opinión Susurradora y sincera.
Bsooooos, no sé cuanto, muuuuchos.

Carmen Andújar dijo...

Precioso relato de amor, amor a lo bello, que se junta con el deseo, se deja llevar y disfruta del momento,que quizás no se vuelva a repetir.
Un beso

nieves dijo...

¡Qué bonito!
Describes el río y en entorno de un modo que enamoras. Hasta me he comido algunas bayas y todo.
y el chico......... guau!
ya te echaba yo de menos, princesa.
Besos

spok dijo...

Siiii! Muy bonito relato, galante, evocador y sensual.
Es tood un regalo para la mente y el espíritu, pequeña delicia que hay que saborear despacito. Gracias Elena por este presente estival.
P.d. Siento no haber podido comentarte esta joya antes pero metienen abrumado en el trabajo y no tenía cuerpo para escribir medianamente coherente, que tengais un verano digno de un cesar y recuerdos a Ferran, sois extraordinarios.

Mar dijo...

Natàlia:
¡Qué lindo! ¡Qué preciosidad! Felicidades, está muy bien escrito. Hace una semana me bañé en un río... ¡Qué lujuria para todos los sentidos! Tu relato me trae a la memoria tantas sensaciones. Me has cautivado, conmovido... Más, por favor :)
Mar
PD
Perdona el enorme retraso con el que me paso por esta tu casa. Petonets.

Nusa dijo...

Natàlia, gracias a este relato empiezo a vislumbrar el origen de ciertas palabras castellanas que comienzan con el nombre de la protagonista...
¡Y yo que pensaba que el origen era bíblico!

Gracias, y ponnos más, anda... :)