28 de abril de 2010

!ESTE JUEVES UN RELATO!- SOLEDAD
























Y en aquella soledad perfecta pasaban veloces los días, ella y él ajenos al mundo que se agitaba a su alrededor.
Ayer, Xarina, jugando con las palabras en la piel de Quinto, más tarde fundidos en el deseo que no hacía más que crecer, igual que la necesidad de despertar juntos mirándose embelesados, y cocinar, nadar, ir al mercado, asear la casa, dar paseos, cabalgar, tender la ropa, oir el bufido  de la gata cuando le arrebataban uno de sus cinco diminutos cachorros para jugar, de nuevo. Se reían por nada, o por los poemas inventados a medias, corrigiéndose o alabándose, reían al mojarse bajo la lluvia que caía por sorpresa dando paso al sol exultante como una piedra preciosa, embriagados por el aroma a yodo a hierba fresca, olor a vacas y a potros sueltos.
Así de sencilla su soledad en el occidente absoluto de Finisterrae, marcando las horas con sus pasos escritos en la arena.
Existe la soledad querida y feliz, pero no dura para siempre, lo advertían Fortuna y Destino al unísono.



El mensajero llegó antes del atardecer, calado por el chubasco, a lomos de un caballo de la Legión. Traía una carta que entregó a Quinto sin mirarle a los ojos, únicamente pronunció dos o tres palabras a modo de saludo y, enseguida, tras echarse al coleto un sorbo de vino tibio, montó de nuevo. Xarina lo miraba con la mano crispada en el collar de caracolas, tomándole por una aparición nefasta que ansiaba subir la cuesta a toda prisa, arrancando matojos de pasto con los cascos del potro. Se desvaneció entre castaños y la bruma perezosa nacida de los helechos.
Al volverse vio que Quinto leía con avidez y su hermoso semblante, de súbito, dibujó una expresión de estupor, con la cabeza decía que no, con el puño golpeaba la mesa y la jarra estalló contra el suelo. Aquel vino tiñó la madera de un color sanguíneo. Releía y negaba, Xarina se acercó rodeándole la cintura con sus brazos.

“...ocurrió a finales del mes de Marte, ese tenía que ser. ¡Hijo mío! desvarío, no soy yo, nunca más seré el mismo. Les sorprendieron en una emboscada y los mataron a todos, hallaron sus cuerpos desnudos y desangrados...” A Quinto le sobrevenía una alucinación; en aquella pesadilla, meses atrás, se vio muerto y desangrado, fue tan real que entonces abrió los ojos de golpe. Ahora lo sabía, no era él, era su hermano Secundo. “Dicen que a veces soñamos la muerte, la nuestra o la de otros” Eso pensaba y las lágrimas mojaban su rostro sin que lo advirtiera, a duras penas podía seguir leyendo: “... ¡Qué injustos los dioses inútiles! Es contra natura permitir que un padre contemple la urna con las cenizas de su hijo de veintitrés años, la más insufrible sorpresa. ¡Mi niño Secundo!, yo mismo lo empujé a la Legión, a Judea, esa tierra incomprensible y lejana, era mi deber, la costumbre, lo esperado y él marchó risueño, inocente, solo lo vi tres veces desde que cumplió los dieciocho, ¡tres veces! Nunca jamás veré sus ojos. He soportado la tortura de las condolencias que recitan: dio la flor de sus años en honor a Roma, ¡un formulismo atroz! He agotado mis fuerzas con el luto, las ceremonias, las explicaciones interminables repitiendo lo mismo. Hijo mío, soy un gusano devorando su propio dolor y busco la soledad como el naufrago anhela un madero para flotar.
He llorado todas las lágrimas, me he acusado, me he negado a aceptar, he insultado a lo invisible, ese camino lo he recorrido. Ahora me queda el vacío inmenso y las preguntas. Me marcho a la villa de la playa, lo dejo todo en manos de los subalternos, ante el mar intentaré serenarme, no digo asumir ni comprender. Allí buscaré una razón para seguir viviendo, si existe, o me acogeré a la nada del sueño eterno, estoy sopesando esa posibilidad.
Quinto, obedece lo que te digo, eres lo único que me queda, mi alegría y mi orgullo: jamás hagas algo en lo que no creas y mantente firme. Secundo dio su vida por conceptos como el honor, la “dignitas” o el valor, y él creía en eso, yo se lo inculqué !cómo lo lamento! No quiero perderte muchacho, ese golpe me empujaría al suicidio. Pide la licencia, ya has cumplido con creces, te la concederán, me lo comentó el mismo César al darme el pésame.
Y si quieres, ven a verme con esa chica, desde luego, ningún impedimento, ansío contemplar el espectáculo de vuestra felicidad, un bálsamo para mi herida. Se llama Xarina, la considero mi hija. Os espero si aceptáis compartir vuestra luz juvenil con esa sombra fugitiva en la que me he convertido.
Una última noticia, para redondear la cruel burla; a mi lustro de existencia, Destino me ha ofrecido el prodigio de un hijo de Flaminia, fértil a sus cuarenta y cinco años. Me uní a esa mujer siguiendo el maldito uso, ya sabes que está mal visto que un separado o un viudo no vuelva a contraer matrimonio, da mala imagen y perjudica los negocios. Un cúmulo de falsedades que nos gustan y en ellas nos revolcamos. Resultó que no me ama ni yo a ella, aunque sea la perfecta matrona, sin tacha, ejemplar, así que pactamos detestarnos cordialmente y guardar las apariencias y el decoro, no tengo edad para otro divorcio. El niño nació hace quince jornadas, me niego a verle, se queda con ella en Roma, ahora sería incapaz de sentir cariño por nada que no seas tú, mi hijo único, ese bebé aún no es un ser humano y tengo el corazón seco, agotado... A ella, a Xarina, ya le profeso un tierno afecto sin conocerla...o tal vez la vi un día, no puedo concretar, estoy muy confuso. No importa, si te hace sonreir, la bendigo”



Quinto acabó la lectura y le pasó la carta a Xarina. Luego se dirigió al porche, no llovía y en occidente el sol se ocultaba rojo, obsceno, esta belleza se le antojó cruel e indiferente. Sus hombros se movían al compás de un llanto quedo y no percibía nada más que el disco encendido, resbalando hasta teñir el mar de escarlata.
“¿Quien era Secundo? ¿Qué soñaba, que quería hacer con su vida, qué amaba, qué dudas lo abatían y qué alegrías brillaban en sus ojos? Hablaste dos veces con él después de la toga viril antes de cumplir los dieciséis, palabras, nada intenso, nada personal, nunca. De niño te pegaba duro, era más fuerte y se ha ido dejándote una imagen borrosa, la de un joven tribuno curtido por la violencia que se lo ha llevado. Tiene razón padre ¡qué injusto!” La sensación de rebeldía contra algo ignoto e implacable le cortaba el resuello, en el pecho un agujero oscuro se abría paso y jamás lo llenaría con otra presencia...”Secundo, hermano...descansa espíritu”



Xarina le acariciaba la nuca sin decir nada, con la cabeza apoyada en su hombro. Era intuitiva, era dulce y maravillosa, así vieron anochecer, quietos ambos en el porche.
__Iremos a Puzzoli*, estaremos a su lado hasta que sea necesario. Mi padre es fuerte, pero un junco resiste mejor los embates que el roble, lo doblegará la tristeza. Su soledad y su dolor son míos...__besó suavemente los labios de Xarina y entornando los párpados anegados de lágrimas, musitó: __ ¿Quieres aceptar mis tristezas y mis alegrías? Sin ti no podría vivir, Xarina.
__ Si quiero, lo deseo, te acepto para siempre, Quinto.
Hoy eran las nonas de Augusto*, el quinto día del mes.
                                                                    Andorra la Vella, abril 2010

NOTA: Disculpad lo dilatado del capítulo.  Me permito esta licencia en honor a que es el último relato de Quinto; cuesta terminar, es complicado abandonar y a la vez definir sin excederse. Nunca se termina de decirlo todo y la fórmula que he adoptado me parece dejar en el aire un...?
UN BESITO MUUUY CARIÑOSO DE QUINTO Y MÍO, A TODAS Y TODOS !AVE!
*Puzzoli: Puerto importante en la bahía de Nápoles, cerca de Baia y Cumas, con balnearios, lugares de recreo y un comercio floreciente-*Augusto: Mes dedicado a Octavio Augusto; agosto- FOTO QUE SAQUÉ EN ESPASANTE A CORUÑA-
Compartir más soledades donde María José Moreno: http://blogdemjmoreno.blogspot.com/

27 comentarios:

Anabel Botella dijo...

Cuesta decir adiós a un personaje y a una historia que ha compartido contigo momentos muy íntimos. El final es precioso. Compartir penas y alegrías junto a la persona que amas es generoso.

Ardilla Roja dijo...

Es verdad, cuando un personaje pasa mucho tiempo contigo, cuesta desprenderse de él.

Qué quieres que te diga, Natalia. Quinto pide en matrimonio a Xarina y aunque es un final con un halo de tristeza con esa carta inesperada de su padre, no deja de ser feliz y esperanzador. Y me encantan los finales felices!. Además con esa puesta de sol tan maravillosa que describes...

Me ha gustado.

Un besito

Susurros de Tinta dijo...

Menuda "pechá" de llorar que acabo de darme, primero sacas los sentimientos a flor de piel en esa soledad compartida, y cuando una tiene la guardia baja y el corazón abierto, ¡zas!, nos golpeas con la soledad de un padre que acaba de perder a su hijo, la de un hermano que llora la muerte de este y la tristeza del padre... hay una frase magistral que me la guardo en el baúl de mis tesoros:
"un junco resiste mejor los embates que el roble, lo doblegará la tristeza"...
Que no digo nada más, despedirnos de Quinto va a ser difícil, más para tí, lo se, así que voy a por pañuelos que se me caen los mocos, manda narices!!!, cuantas veces te he dicho que las sirenas no lloramos y tú nada, ni caso...
Miles de besossssssssss.

Tèsalo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tèsalo dijo...

Mi existencia en parte ha sido, haber caído en la cuenta, de que los huecos efectivamnete existen.
Hay por tanto, líneas que no habrán habido de ser escritas nunca.
A qué tanto presunción en torno a lo que sí se espresa abiertamente.

Tu realismo ha impregnado tu relato. Le da sin duda credibilidad. Y a mì como lector, me ha vuelto una màs interesado.
Por lo demás, me hace más fuerte.

Tésalo

Pepe dijo...

La soledad buscada y compartida nos hace desembocar en un estado de felicidad y compañía, feliz soledad esa.
En cuanto a la otra soledad, la del padre de Quinto, me llega muy especialmente. Natalia, conozco muy bien esa soledad. Cruel, inmisericorde, despiadada, sin sentido.A ella me refiero en la segunda de mis entradas.

Balamgo dijo...

Natalí,
qué te puedo decir que tú ya no sepas¡
Las vivencias de Quinto y todo lo que le rodea, me entusiasma.No sé si te he comentado, que me gusta mucho la historia. Y sobre todo la historia clásica.
Algún día veremos todo la historia de Quinto en una novela?
Un abrazo cariñoso.

CAS dijo...

Querida Natalí: una historia con un merecido final, por lo bueno y no por lo pronto. Imagino tu sensación, un poco la de ese padre que ve partir su hijo. Ya tendrás tú uno nuevo (mujer fértil!!) que comenzarás a amar como a estos anteriores. Lo deseo por tí y para mi propio disfrute. Se me han llenado muchas soledades con estos relatos (que ahora me gustaría leer todos juntos) y he aprendido a querer esos personajes que aun tan distantes y distintos se me han hecho familiares, un mérito que debo reconocer a tus dotes perdagógicas porque al principio, mirá que me costó....!!! (jajajaj).
Eres una buena profesora, trasmites y contagias tu gusto por lo que haces y despiertas la curiosidad en el que te escucha, una curiosidad sana, generosa que nos ayuda a sentirnos acompañados de algo que verdaderamente importa: el saber.
Muchos salves!!! y abrazos

gustavo dijo...

"marcando las horas con sus pasos escritos en la arena."
P0R PAS0S, NATALI...¡¡¡PRECI0SA FRASEEEE¡¡
" la bruma perezosa nacida de los helechos. "...P0R PAS0S, NATALI...ESTAS QUE TE SALES EN FRASESSSSS...ESTA SEGUNDA PARTE QUE HE LEID0 ME HA LLEVAD0 A GLADIEIT0R...0 C0M0 SE ESCRIBA...AQUELLA IMAGEN DE UN CABALL0 C0RRIEND0, YEND0 A LA HACIEND0...CRE0 QUE ERA EL RASEL CR0WWW...0 C0M0 SE ESCRIBA, YEND0 A SU
HACIENDA YA QUEMADA...
SIG0 P0R PARTES, NATALI...ME ENCANTA LA CARTA DEL PADRE...N0 SE SI ALGUNA VEZ TE DIJE...QUE QUIZA HABIAS BAJAD0 EL NIVEL...PER0 ESTA VEZ PUED0 DECIRTE Y TE L0 DIG0 QUE ESTAS B0RDAND0L0..Y C0M0 CRE0 QUE PUED0, TE QUIER0 DECIR UNA C0SA...VEAM0S...METER AQUI A PADRE, A ESTAS ALTURAS DE A N0VELA...METER AL HERMAN0 SECUND0..(N0 RECUERD0 QUE NATES HUBIERAN APARECID0) , ¿ACAS0 SIGNIFICA QUE L0S ULTIM0S C0LETAZ0S DE QUINT0 N0 SERAN P0R AH0RA???
N0 SE...
V0Y C0N A ULTIMA PARTE...
ME L0S HAS CASA000, NATALIIIIIII¡¡¡
¿PUED0 T0CAR LAS CAMPANASSS???
H0Y NI MEDI0 BES0 NI LECHES
UN0 ENTER0000000......INCUID0S ATAMB0RES DE ALEGRIA P0R...JAJAJAJ

maria jose moreno dijo...

Bueno...me he quedado sin palabras y con los ojos empañados y el corazón encogido. Ya comencé a leer un poco angustiada al saber que era el final de esta historia que narra las peripecias de Quinto,pero aún ha sido peor conforme leía.
Magistralemnte relatado, como siempre, me ha trasladado a ese Finisterre y a ese amor que se profesan por fin Xarina y el nene y el final genial; no podia ser menos con el corzaón tan enorme que tiene nuestro Quinto.
Estoy segura de que ahora te queda una ardua labor de ordenar, pero estoy deseando de tener la novela en mis manos.
Espero y deseo que sigas a tu rirmo pero con nosotros. No nos olvides.
Un besote enorme

Teresa Cameselle. dijo...

Triste despedida, pero hermosa a la vez, y con ese paisaje en pleno fin del mundo, incomparable.
No sé si nos conformamos con este final, creo que queremos más, da pena despedirse de Quinto y Xarina.
Un beso.

César dijo...

Hasta siempre, Quinto, llegue tarde pero en pocos capítulos te he ido conociendo.
Inimaginable la profunda soledad de un padre que pierde un hijo.
En cuanto a Quinto y Xarina les deseo lo mejor en esas bellísimas tierras del fin del mundo.

Any dijo...

Pero! justo ahora cuando va a empezar su vida con Xarina lo tenemos que despedir? Seguramente tendrán un hijo que saldrá por el mundo a correr aventuras con su "tio", aunque por el momento el padre no quiera verlo yo creo que terminará queriéndolo tanto o mas que a Quinto. Y de todo esto no nos vamos a enterar! Ufa!
Bué ... nunca se sabe, quizas volvamos a encontrarnos con estos personajes algún día, nada es imposible.
;)
un beso

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Muchas gracias, Querida Natâlia, por tu felicitación para Alex. Es verdad: todos estamos muy felices. Luego me paso a ver qué pasa con tu Quinto, y cuáles son sus nuevas aventuras.

Un abrazo, Antonio

Ángeles Ibirika dijo...

Precioso relato, triste por la pérdida de Quinto y con un magnífico final.

Conocí a Quinto muy avanzada la historia, pero acompañarlo en sus desventuras ha sido todo un placer.

Un abrazo, preciosa.

alfredo dijo...

Agridulce, pero esperanzador, Quinto sólo se casa, era justo y necesario.
Ahora será un poco menos dueño de sus soledades, que además compartirá,.

Brillante y enternecedor final del que espero dsea Quinto I.

Esperaremos al Quinto, esposo, padre, ...abuelo?

Besos

MAR SOLANA dijo...

¿¿¿Yaaaaa???? ¿Ya terminas a tu Quinto?

Pues me ha gustado, y mucho, Nátalia. Hay un sabor agridulce en este poso de soledad que se tiñe de amor y esperanza gracias a Xarina, ¡qué linda es esta romanita!

La carta es fuerte, tus descripciones me abruman (te he leído escuchando "Missing" de Vangelis, ¡ahí es nada!), pero se destilan de una pluma certera, que sabe en todo momento atraparte...

Últimamente no tengo mucho tiempo de bloguear, galleguiña, pero quiero que sepas que te leo a menudo aunque no siempre pueda comentarte...

Cuando publiques este libro yo quiero uno dedicado sólo pa mí, ¿valen? :)

Gracias por tu cariño y tu apoyo, siempre.

Muchos besos para mi galleguiña prefe :)

Neogeminis dijo...

Espectacular capitulo el que nos has regalado hoy, mujer!...lo he disfrutado intensamente... la felicidad de esos enamorados, la tristeza y el dolor de un padre que sufre la muerte de un hijo...la impotencia de un hermano que siente que no tuvo tiempo de conocer a quien ya no está...

muy bueno!...te felicito!


un abrazo...

p.d
es un privilegio ser testigo del crecimiento de Quinto y su novela

VERÓNICA MARSÁ dijo...

Pues ahí queda, si señor. Ahora a descansar y ordenar. Cortar y remendar, sumar y restar. Ahora, tras la creación viene la re-creación, así que ánimo. La verdad es que es difícil cortar y el final que has dejado semiabierto es como cuando vas al cine y dices: "¡Dentro de un año Quinto II!"....

Besitos a montones en capazo.

Maat dijo...

Hola Natalí.

Espero que esta historia de Quinto sea la última pero, del mes de Abril. Porque creo tiene que seguir contándonos su vida. Precisamente ahora cuando empieza lo más interesante....¿O no?

Un fuerte abrazo.

Maat

serpai dijo...

Que bueno...y cuánta fuerza de relato mezlado con la claridad de tan buenas y claras palabras...me ha encantado y mucho....felicitaciones por ponerlo...!!

SERGIO

Primavera en Otoño dijo...

Un padre que se da cuenta lo mal que lo hizo y quiere subsanar con Quinto su error y me pregunto?, no esta cometiendo otro con el otro hijo que tiene, se volcara solo con Quinto y el otro ni mararlo, un padre que no escarmienta por mucho que el dia que si. Perdona pero no me gusta nada su compartamiento.
Sigo de cerca el siguiente capitulo..
Primavera

Nieves dijo...

Ay, Natàlia. Estaba deseando cazar este capítulo y ahora lo lamento. Se nos ha ido a todos algo y tengo, no sé, como un vacío en el estómago, una sensación extraña, como si me hubieran quitado algo que era un poco mío, aunque siempre fue tuyo desde el nacimiento.
Me ha entristecido la muerte de Secundo, ese modo de describir el dolor de un padre que pierdes a un hijo (ningún dolor es comparable a ese), y la pena de Quinto.
Pero también he tenido una alegría: saber que Quinto y Xarina vana ser siempre felices. No podía ser de otra forma.

Gracias. Un millón de gracias por habernos dejado disfrutar de esta historia, de sus personajes, sus encuentros y desencuentros, sus penas y sus alegrías.
Gracias por habernos hecho viajar a la época de Quinto y por instruirnos en cada capítulo con tus anotaciones al pie.

Te mando un beso muy fuerte.

ANTIQVA dijo...

Amiga, me imagino que habras sentido una doble sensacion al llegar al fin, precisamente en Finisterre... Un tremendo suspiro, de un lado... Que los lectores recogeran, sin duda... Y una extrañisima sensacion de soledad... Quinto ya no te pertenece, es de los lectores... Alivio y soledad me imagino que habras sentido.

Pero son sensaciones efimeras... Nuestra mente pasa del presente al pasado de inmediato... Seguro que ya estas "maquinando" algo...

Je,je,je

Un abrazo, amiga, y felicidades

Susurros de Tinta dijo...

¿Se hace cuesta arriba ehhh???, veamos, vengo a ver si te animo un poquillo, ¿vale?, primero, te queda aún muuuucho trabajo, así que fuera esa tristeza y ese desánimo, ahora imagino que tienes que montarlo, por lo que por aquí no aparecerás, se te echará de menos, pero sabremos que estás haciendo algo importante, luego conseguir que lo publiquen, que en eso yo tengo especial empeño porque el día que lo tenga en la estantería junto a mis otros libros, uisssssss, tendré una sonrisa de oreja a oreja y lo leeré a toda leche como se que mi impaciencia lo exigirá, y luego lo releeré despacito como se que se merece este magnífico libro en el que ni una sola línea, ni una sola palabra es de relleno, todas y cada una de ellas nos aporta algo nuevo, una enseñanza, una sensación...
Así que vale, descansa, pero desanimarte, nada de nada, que tienes que estar muy orgullosa de tu trabajo, te lo he dicho varias veces, pero es que me repito como el ajo, jajaja, arriba ese ánimo y ya sabes donde me tienes para lo que necesites, para lo que quieras, y si estás tontilla, anda, ven para acá que te coma a besosssssssss.

elena clásica dijo...

Querida Natàlia:

Pues me he quedado sin palabras... Cuando asisteas a la lectura de una carta que trae unas noticias como éstas, asomándote a otras vidas, parece que los personajes con lo que compartes el dolor toman una mayor realidad (técnica narrativa impecable la tuya).
La dolorosa belleza del crespúsculo y la felicidad exultante de Quinto y de Xarina, en Finisterrae anunciaban, ya lo advertían Fortuna y Destino, su contrapunto inminente que llega en forma de un fatal mensaje y de un caballo de la Legión, así pues caballo apocalíptico será éste.

En esta última entrega del fantástico relato de Quinto has conseguido que seamos Quinto, los lectores nos transmutamos en el lector, ávidos y temerosos de descubrir quién era la víctima de una tragedia segura, y parécenos que a todos se nos fue Secundo, es ahora un poco nuestro también, y necesitamos, de repente, la dulce comprensión y el abrazo de Xarina.

Las palabras del padre son un bello y conmovedor alegato contra las guerras y la absurdidad de las muertes jóvenes sin más sentido que dejarse la vida para enriquecer a otros y romper el hilo de la vida de unos padres que han de ver en una urna las cenizas de un cuerpo joven y lleno de vida...

Hermoso, heermoso discurso antibelicista, querida Natàlia, broche de oro para un relato que se ambienta en una Roma inmersa en guerras. Esa vacía "dignitas", engañosa y feroz...

Las palabras del padre nos dejaron vacíos, llenos de la soledad del que no tiene valor para pensar en que su existencia tiene esencia, ni siquiera con el consuelo de un pequeño que pudiera colmar la ternura de un padre en la edad madura. No, sólo el recuerdo de Secundo sacude la vida, y la esperanza en volver a ver al hermano que lo conoció en su corta vida, nuestro Quinto.
A pesar, no obstante, del irremediable dolor y de la falta de esperanza, Xarina emerge como un asidero fuerte, el amor de Quinto: aún tiene vida el padre pues en esa imagen se diluye.

Ante un relato como éste, qué se puede decir. Únicamente te puedo felicitar, Natàlia, es un privilegio leerte y ver la vida cercana de Quinto y de quienes le rodea. Todos estos relatos bien merecen publicarse en un libro, por su calidad narrativa y su hondura humana.

Veremos cuál es tu decisión, si este relato que cierra una serie supone un alto en el camino de Quinto o es definitiva... Eres tú quien le dio vida, y sólo tú mueves los hilos.

Esperaremos ávidos un próximo relato, sólo soñando con los personajes que se vienen vislumbrando como sombras...

Un abrazo, querida Natália.

Mimí dijo...

Hola guapetona, mientras tu recolocas tus textos yo creo que intentaré darle un repaso en global a la historia.
Lo que menos esperaba era que le dieras a la historia un final tan sentimental, esperaba que lo salpimentaras de intriga, que nos dejes la boquita abierta esperando la siguiente saga, jejeje,¡¡ con impaciencia!!

Besitos, guapetona, feliz finde curso, y espero que estés muy bien